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Papa, huevo o café? Pregunta Respondida

lanegraderulos
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Sabemos que somos hijos amadas de Dios y debemos aprender a vernos como Él nos ve, no como nos dicen nuestras experiencias, nuestros errores o la opinión de los demás.

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nochedevela

Esto de que la presencia es lo que importa resuena. Rezar a la una con la vela es una cosa propia, y Dios ya me ve ahí aunque nadie más lo sepa.

Esto de que la presencia es lo que importa resuena. Rezar a la una con la vela es una cosa propia, y Dios ya me ve ahí aunque nadie más lo sepa.

Contenido de la publicación

Sabemos que somos hijos amadas de Dios y debemos aprender a vernos como Él nos ve, no como nos dicen nuestras experiencias, nuestros errores o la opinión de los demás.

Que el Espíritu Santo produce en nosotras un fruto: amor, gozo, paz, paciencia, benignidad, bondad, fe, mansedumbre y dominio propio.

Si conocemos nuestra identidad y permitimos que el Espíritu Santo produzca ese fruto, entonces podremos vivir lo que Dios le dijo a Jeremías:

"Conviértanse ellos a ti, y tú no te conviertas a ellos."

Es decir: no dejes que el ambiente cambie lo que Dios está haciendo en tu vida. Al contrario, deja que la presencia de Dios en ti transforme el ambiente.

Dicho esto, te dejo una pregunta...sos una papa, un huevo o café??

"Todas enfrentamos agua hirviendo: problemas, críticas, preocupaciones, conflictos familiares, presiones del trabajo o amistades que nos quieren alejar de Dios. La pregunta no es si habrá dificultades, sino qué ocurre dentro de nosotras cuando llegan."

Si sos la papa, eras firme, pero el agua te ablandó, porque hay personas que conocen a Dios, pero cuando llegan las pruebas dejan de creer en lo que Dios dice de ellas. Se sienten incapaces, derrotadas o sin valor.

Si sos huevo, eras frágil por dentro y terminaste endurecida, permitiendo que las heridas, las traiciones o las decepciones endurezcan tu corazón. Ya no amas igual, ya no perdonas con facilidad y dejas de reflejar el fruto del Espíritu.

Pero si en cambio sos café, que NO cambió por el agua, sino que el café transformó el agua, sos una persona que conoce su identidad en Cristo y vive guiada por el Espíritu Santo. Que no niega las dificultades, pero lleva paz donde hay conflicto, esperanza donde hay tristeza y amor donde hay indiferencia.

Nos hemos preguntado: ¿Cómo me ve Dios?

Pero hoy la pregunta es: ¿Qué ven los demás cuando me observan? ¿Ven el fruto del Espíritu?

¿Ven a una persona transformada por Cristo?

¿O ven a alguien que ha sido transformada por las circunstancias? Porque Dios no nos llamó a parecernos al mundo.

Nos llamó a que el mundo vea a Cristo en nosotras.

Podemos decir que: "Soy un hijo de Dios. El Espíritu Santo produce fruto en mí. No permitiré que el mundo cambie mi identidad; llevaré la presencia de Cristo donde Él me envíe."

Y preguntarnos: ¿En qué lugar Dios me está llamando a ser "café" esta semana?

En mi hogar, en mi trabajo, con mis hijos, con mi pareja, con una amiga...

Que seamos seres que influyen con amor, paz, dominio propio y esperanza, permaneciendo firmes en la identidad que Dios nos ha dado."

Respuestas

  • Respuesta aceptada

    Una_voz

    Gracias de nuevo por tus reflexiones tan profundas y didácticas. Me la llevo al entendimiento.

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  • nochedevela

    Esto de que la presencia es lo que importa resuena. Rezar a la una con la vela es una cosa propia, y Dios ya me ve ahí aunque nadie más lo sepa.

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  • jsuarez902

    En los jueves de célula uno carga con eso: ¿estoy siendo lo que debería? Pero decís algo que pesa: que Dios ya te ve, no te ve fracasado.

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  • chelo

    Yo tampoco soy de iglesia pero esto resuena. La presencia transformando el ambiente, no la creencia formal.

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