En el jardín del mundo, eres tú la preferida,
la flor que con su aroma me devuelve la alegría.
Orquídea de mis sueños, de belleza singular,
el tesoro más hermoso que yo pude encontrar.
Tus pétalos son seda que acarician mi destino,
la luz que me guía por el medio del camino.
No hay rosa ni jazmín que te logre comparar,
pues naciste, mi vida, solamente para amar.
Escritor: Caleb Chavarria