Abro el puesto y lo dejo abierto estos días. La regla es simple: una opinión que nadie te pidió, sobre algo que te cruzaste hoy.
Arranco yo. Los ascensores que tienen botón de cerrar puerta y no cierran nada son un placebo para gente apurada, y yo lo aprieto igual, tres veces, con fe.
Su turno. Algo chiquito, algo absurdo, algo que les dio vueltas en la cabeza. Opiniones gratis, como siempre.