Nos encanta disfrazar la mediocridad de prudencia. Vivimos en una época donde se aplaude al que duda por miedo a equivocarse, confundiendo el análisis perpetuo con la inteligencia.
Mis publicaciones en este espacio no busca la aprobación general ni validación barata. Si vas a poner algo sobre la mesa, que sea lo suficientemente sólido para sostenerse en pie o lo bastante incómodo para obligar a los demás a responder.