Es difícil.
Es difícil respirar y hacer como si nada estuviese pasando, ponerse la sonrisa boba y dejar que todo el mundo te crea un imbécil, un inmaduro que nunca nota los problemas y que no le toma el peso a las cosas, pero es que así al menos puedo vivir.
Así al menos puedo respirar.
Un poquito más.
Porque con los problemas soplandome la nuca, mi salud deteriorándose y la presión de tener que hacer todo-demasiado-perfecto que es imposible (respirar) hacerlo.
Quiero respirar tranquilo por un segundo.
Sin sus gritos.
Sin sus problemas.
Sin su presencia.
¿Cuando volverá el amanecer de mi vida a existir? ¿Cuando podré salir de esta cárcel?