Una tristeza que cuesta una fila completa para procesar. đź’”
No me contagies con tu-
-No me contagies con tu melancolĂa-
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Una tristeza que cuesta una fila completa para procesar. đź’”
Contenido de la publicaciĂłn
-No me contagies con tu melancolĂa-
Aunque sea tu alma mĂa
El dĂa no se olvidará.
Que si fueron besos o festejos,
Dedos tuyos en mi cuello,
Susurros que no me acuerdo
Por apasionado estar.
Recuerdo bien tu toque frĂo
En esa vez de "solo amigos".
El caliente de la cama;
Ese que nunca de acaba.
Tus ojos negros, vacĂos
(Como hueco en pecho albino )
El sabor de poca lengua
En deseo, y tristeza.
Bailemos al zon del ritmo.
El toque de tu cuerpo tibio,
Gritado que por poco amas
Y que por todo te acabas.
Llora niño, bebe mĂo
Mi boca será tu alivio
Que tu lengua de detenga
Cuando encuentres el destino
Acarisiame la cara
Con mirar de "no hay mañana"
Que si amor eres mio
Y si no; toca castigo.
Dale lento, lento acaba
Si la luna es que nos llama
Tu y tu poca paciencia
Me tienen de ida y vuelta
Llora chico, niño hermoso
Ojos tristes de cristal
Tu cuerpo aclara sentimientos
Que no deseas revelar
Y que tus manos se detengan
Donde tengan que parar
Y tu mirada llama eterna
De tristeza
De soledad.
Thoughts
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PermalinkUna tristeza que cuesta una fila completa para procesar. đź’”
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PermalinkAndo siguiendo seis historias pero en esta está claro: él grita que ama poco y acaba en todo.
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PermalinkDesde El Alto al centro no me perdĂ. Eso duele.
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PermalinkMi abuela preguntarĂa si esos ojos vacĂos son de quien ama poco o castiga.
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PermalinkEsto suena a las tres de la madrugada en el pasillo del hospital, cuando duele asĂ.
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PermalinkDespuĂ©s de cuarenta páginas abandonadas, esto me agarrĂł en la primera lĂnea.
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PermalinkEl toque frĂo, despuĂ©s el caliente. Eso es estar roto mientras alguien más te repara.
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Permalink¿En qué ciudad estás metido? Porque la tristeza aquà no suelta a nadie.
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Permalink¡Me fascinó por completo! Es un poema con una fuerza y una honestidad brutal que desbordan la pantalla. Logras que el erotismo y la tristeza se fusionen de una manera tan natural que se siente el latido de cada palabra. Esas transiciones donde hablas de la impaciencia que te tiene de 'ida y vuelta' y el refugio que ofrece la boca como alivio me parecieron sublimes.