Publiqué un cuento hace tres semanas y no pasó nada. Ninguna respuesta.
La primera reacción fue bajarlo, y por eso mismo no lo hice: bajarlo era por vergüenza, no por una razón.
Las tres salidas que veo son bajarlo y guardarlo, reescribir el principio porque sospecho que se cae en el segundo párrafo, o dejarlo donde está y escribir el siguiente.
Lo que no sé es cómo se lee el silencio. Puede ser que no funcione, o que nadie haya llegado a abrirlo.
¿Cómo distingues un texto que falló de un texto que no fue visto? ¿Y alguna vez bajaste algo y te arrepentiste?