Tengo ganas de ir al Reino de las Hadas. 🧚♀️✨
«Se dice que, si vuelas más allá de la segunda estrella a la derecha y vas todo recto hasta el amanecer, también tú puedes llegar allí».
¿Quién me lleva?
¿Acaso soy una niña que todavía cree en la magia?
La respuesta es: sí.
¿Quiero conocer a los piratas de Nunca Jamás?
Obvio que SÍ. ¿Quién no?
¿Me muero por conocer a las hadas, al señor Smee y al capitán Garfio?
Completamente. Sí.
¿Quién más tiene curiosidad por saber la verdadera edad de Peter Pan?
¿Quiero conocer sirenas?
Claro que sí.
Me llamarán loca, pero sigo creyendo que todo eso existe. Y aunque no existiera en la vida real, en mi cabeza sí existe. Tengo un mundo de fantasía entero viviendo ahí dentro.
Y, como soy demasiado impaciente, tuve que crear mi propia segunda película de una de mis historias favoritas: La princesa y el sapo. JAJAJA.
Así que les dejo mi Poema Encantado. Está un poco enredado, igual que mi cabello Rizado jajaja
Ustedes eligen el título, porque soy fatal poniendo títulos.
Rosas encantadas,
frío invierno desolado,
luna tras luna,
nariz de bruja arrugada,
una bestia peluda
de corazón malvado.
Blanca la nieve,
igual que tu pálido rostro;
lindos tus par ojos café.
Tres espejos no comparan tu belleza,
cuatro aves te cantan al amanecer.
Menos de cinco minutos
para enamorarme,
más de seis años
para encontrarte,
más de siete razones
para amarte.
Alas revoloteando alrededor,
una campanilla sonando
sin explicación.
Un estornudo me asustó
y una lluvia se la llevó.
Los niños perdidos no envejecen,
solo juegan sin parar
y siguen a su líder,
aquel que nunca quiso crecer:
Peter Pan.
Debajo del mar
se escucha una acústica sin igual;
las olas se mueven,
las sirenas cantan
y bailan al compás.
Los juguetes hablan
cuando los humanos no están,
cambian de dueño
cuando sus niños crecen
y demasiado grandes se vuelven para jugar.
Tienen vida,
ríen y despiertan
cuando no te das cuenta.
Y aunque parezcan simples juguetes,
guardan historias
que nadie más puede contar.