TW: Violencia
El olor de la sangre fresca aún estaba en mi, mi mente seguía reproduciendo una escena en particular; cuando en la misión Kannan abrió la cabeza de esa chica con un hacha.
–AHHHJAJAJA… viste eso? no le ni para retorcerse.
Con fuerza hecho el hacha para arriba tratando de sacarla del cráneo de ella pero le era casi imposible, piso el cuerpo con fuerza y con sus brazos seguía tratando, hasta que casi se cae de espalda al lograr sacarla, un sarpullido de sangre salió al hacerlo junto al hacha, se veían partes de los sesos saliendo. Kannan agarró a la chica por el mentón haciendo que abra un poco la boca.
–Kakure ¿te gusto así?
–Eso es… raro. ¿no?
–¿No te soy bonita?
Mire a Kannan con cierto desconcierto pero el solo reía haciendo una voz fina y femenina, al ver que no respondía bajo sus manos hasta los pechos de la chica y rasgó su blusa haciendo que sus brasieres se vean.
–¿Así ya te gusto? – Cambió a su voz normal– ¿O debo mostrar más?
No supe como reaccionar hasta que vi su rostro, me miraba con ardor en los ojos, como si fuera un depredador listo para cazar a su presa… como si sus ojos dijeran todo lo que su aspecto no decía, sentí una picazón recorrer mi cuerpo.
–Para.
trate de decir con autoridad, Kannan viro los ojos y suspiro estampando la cabeza de la chica contra el suelo.
Mi mente no dejaba de mostrarme esa escena una y otra vez en lo que íbamos en el carro. La ciudad estaba sumamente iluminada por pantallas y luces.
–¿Dónde vamos?
Kannan paso su brazo por detrás de mí abrazándome, y me susurro
–A un lugar especial..
Su respiración contra mi oído hacía que mi cuerpo se retorciera levemente en contra de mi voluntad, de un empujón lo alejé para que quedara en la puerta del coche.
–Que crueel
Exagero una cara de tristeza e hizo pucheros mirándome, entre cerré los ojos y bajé las cejas. En respuesta a mi saco la lengua y se desabrocho un par de botones. Deje de mirarlo por unos segundos para ver donde el carro estaba doblando, cuando volví a verlo ya se encontraba sin camisa.
–Me miras como si quisieras adivinar el color de mi boxer.
Reglaje mi rostro, ni siquiera procese la expresión que puse al ver que tenía piercings en los pezones y uno en el ombligo. Trague saliva, eso fue lo único que pude hacer y más al ver el lugar donde nos detuvimos, Kannan estaba poniendo volumen a su pelo mientras yo veía el cartel de dos mujeres y un tubo en el medio.