Por Steven Miranda
A veces en la vida llevamos muchas sorpresas, conocemos a persona que jamás pensaríamos pudieran caber en nuestro corazón, la historia que se contará a continuación tal vez no sea real, pero se sintió tanto en la mente de aquel niño que yo sé que el en algún momento había deseado vivirla de verdad.
Esta historia comienza con un niño soñador, con ese niño que era feliz, un niño llamado Elías, este niño vivía con sus papás y su pequeño hermano con el cual convivía diariamente, los padres de este niño lo apoyaban en todo, siempre estaban orgullosos porque, era buen estudiante, buen hijo y porque siempre tenia esa mente positiva, cuando tenia alrededor de 2-3 años él decía ser el rey del mundo, era tan inocente y lleno de imaginación, que cualquiera persona mayor quisiera tener.
Pero como todo en esta vida cambia y todo crece y todo lo que soñamos de niños se distorsiona por razones que ni siquiera imaginamos cuando éramos niños, no disfrutamos esa felicidad y cuando uno ya crece quisiera ser como antes, pero no se puede. Simplemente, se avanza, aunque disfrutes la vida, pero ahora de manera diferente. Los padres de Elías se habían divorciado y su mundo se vino abajo, sufrió tanto cuando pasó eso que quería dejar de sentir, pero el tiempo pasa y todo cambia.
Elías seguía siendo ese niño soñador a sus 15 años, se había enamorado por primera vez de una niña muy bonita, la amo tanto que era capaz de cualquier cosa por ella, pero ella cambió con él se volvió mala, se volvió una fiera, lo insultaba, lo trataba mal, sin saber que aquel niño a quien lastimaba la amaba con todo su corazón.
Él ya no la amaba, su corazón se había roto, en mil pedazos, ya era imposible repararlo, así que, llegó otro nuevo personaje, digamos que el verdadero primer amor, esa persona que dominaba todo el ser de Elías, esa persona que lo trataba muy bien cuando estaban solos, la persona que le enseñó a amar de verdad. La historia fue muy bonita, pero aunque no tuvieron un noviazgo, fueron los mejores 4 meses de la vida del joven Elías, esa persona le cantaba, lo miraba con amor, salían juntos y disfrutaban de su soledad, Elías creía que había amor, porque esa persona lo miraba como nadie lo había visto, la última vez que se vieron le pidió un abrazo a Elías, tal vez ese hubiese sido el abrazo que empezaría algo, pero Elías decidió no hacerlo, estaba nervioso, así que se fue y tiempo después arrepentido, le escribió y le dijo que estaba enamorado, o inclusive confundido con lo que estaba pasando la única respuesta que tuvo fue un OK.
El mundo del niño se vino abajo, se derrumbó todo dentro de él, solo quería desaparecer, era la única forma en la que se acabaría ese dolor, pero hubo un momento especial en una noche donde entró alguien especial a su corazón, ¿alguna vez escucharon quien era el rey de reyes?, era él que había entrado en el corazón de aquel niño para llenarlo todo.
Un años después tenía amistad con alguien que jamás imagino que se lograra enamorar, esa persona era muy bromista y era muy atenta con él, Elías confundió un poco las cosas y se enamoró profundamente durante 3 años seguidos, era una tortura, se veían diariamente. Elías había abierto su corazón y le había dicho a la persona que le gustaba que estaba enamorado, le dijo porque la persona lo obligó prácticamente, esa noche le escribió y le dijo que le contará y con toda la ansiedad del mundo Elías lo hizo, pero ya se esperaba la respuesta:
— Lo siento, pero no puedo corresponderte, me estoy enamorando perdidamente de alguien más.
Y efectivamente, Elías ya sabia de quien, pero solo quería expresarse, hahaha, fue una farsa, se aferró totalmente y su enamoramiento le duró 3 años, en eso 3 años pasaron muchas cosas, era un ciclo, se peleaban, la otra persona le buscaba y volvían a hablar, tal vez porque solo le gustaba la atención que Elías le daba, pero creo que jamás lo sabremos.
En esos 3 años Elías una vez en un intento de olvidar a ese amor fallido, se encontró con alguien que no pensó se volvería a encontrar en su historia, no tenia ningún tipo de red social y estaba en lo incognito. Hasta que una vez, en un espacio apareció, el corazón de Elías se aceleró, pero solo era atracción, Elías estaba enamorado de alguien más, el tiempo pasó, y convivieron más y más y a Elías le gustaba mas esa persona y olvidaba a la anterior, era algo muy especial, lo miraba muy bonito, le daba bromas, le hacía entrar en razón, con pequeños regaños que parecían dichos desde el corazón, con amor.
Antes de seguir, contaré un poco la breve historia de la otra persona llamada súper S.
Vivía en un lugar alejado, creció con su tía, su mamá y su papá habían muerto en un accidente cuando estaba en su niñez, creciendo pues se conoció con Elías, y convivían casi todos los domingos, tenían amistades en común, a Elías le atraía, pero solo era eso.
Pasó el tiempo, alrededor de 3 años y Elías hacia servicios en un hospital de niños con capacidades especiales, ósea con poderes, Súper ese había llegado y digamos que Elías al volverle a ver se enamoró a primera vista, sintió que su vida volvió a tener sentido, pero él ya no quería sentir, ya había pasado por mucho, le costaba volver a sentir eso, así que trataba de ignorar todo, los días pasaban y era simplemente una relación de amistad un tanto cómoda, Elías se había enamorado y quería averiguar si la otra persona también, porque no se si ustedes han escuchado aquel mito de que cuando se dilatan las pupilas de alguien es porque le atraes, eso veía Elías en aquellos ojos, se sentía especial y quería más de todo eso.
Por otra parte, Súper S si estaba empezando a sentir cosas por Elías, pero se negaba aceptarlo porque era una persona que no le gustaban mucho las cosas del amor, cada día se conocían más y más y el sentimiento iba creciendo en ellos dos. Un día como de costumbre de visita en el hospital, Súper S, llegó con malas noticias para Elías, le llamó aparte y con lagrimas en los ojos le dijo que tenía que irse de ahí, Elías llorando le rogó que no se fuera, quería expresar en ese momento lo que sentía tal vez para que se quedara, pero ninguno de los dos logró hacerlo, llorando Súper S le dio un abrazo a Elías, un abrazó de despedida que jamás olvidó, ese abrazo se sintió tan cálido, que no querían soltarse, era realmente lo que necesitaba cada uno, estar juntos.
Se fue y Elías triste continuaba su vida en el hospital, la vida seguía y aunque le doliera no podía quedarse estancado, tenía que continuar. Elías tenia un amigo llamado Holvin, este amigo era incondicional, era quien a Elías siempre le decía que Súper S si sentía cosas por él y que sabía que se amarían por siempre.
Pasó alrededor de un mes y ese día en el hospital corría el rumor de que habían secuestrado a Holvin, todos se angustiaron y buscaban como resolver, llamarón al director del hospital que estuvo dispuesto a pagar todo.
Los secuestradores eran jóvenes que vivían en el hospital, pero se habían convertido en malas personas por la ambición que tenían, tanto así que secuestraron a una persona que siempre estuvo para ellos.
Habían planificado un día en el que llegarían al hospital a recibir el dinero y entregar a Holvin, lo que el resto no sabia es que era una trampa, llevaban armas y una bomba que haría explotar todo el lugar, Elías estaba dentro, y solo pudo tomar a una niña para salvarla, de la nada apareció alguien encapuchado, era una persona de los secuestradores, los ayudo a escapar, Elías solo miró sus ojos, en ese instante reconoció esa mirada que había impactado su vida, creyó que era su imaginación, la persona que amaba se había ido lejos.
La bomba explotó y aquella niña que Elías sacó del hospital lo salvó creando un escudo alrededor de él. Todo quedó destruido, todo mundo había muerto.
Pasado un año el hospital ya se había reconstruido, todo seguía como antes de la explosión, nadie se imaginaba y mucho menos Elías que ese día iba a ser el mejor de su vida. Elías se encontraba en la puerta del hospital, cuando de la nada se dio la vuelta y apareció aquel amor que lo había marcado con su mirada, corrieron hacía si y se abrazaron como si no hubiera un mañana, los dos se dijeron que se amaban con todo el corazón y que querían estar juntos para siempre. Así que se logró, Elías logró reencontrarse con su verdadero amor y aprender que el verdadero amor siempre vuelve cuando es tuyo.
Cuando amas a alguien a veces lo único que quieres es estar con esa persona, abrazarle y besarle como si un mañana no existiera, el amor de verdad es tan hermoso que lo único que necesitas es tiempo para demostrarle a esa otra persona que estás ahí, que eres tú quien ama de verdad, y que aunque pasen muchas cosas el amor que le das nunca se acabará.
Elías siempre deseo amar, siempre rogó a Dios le permitiera amar, hasta que lo logró, fue difícil al comienzo, pero la persona que lo amó para toda la vida jamás lo soltó porque también lo amaba, se necesitaban para vivir, por eso nunca se soltaron y siempre fueron felices.