Muchos años era una niña muy ingenua, pero ahora no tengo límites para llegar al éxito, el camino fue duro, no lo puedo negar.
Pero cada esfuerzo y lágrimas, valieron la pena, ya que en el proceso fui descubriendo mi amor propio y despertando mi fuerza interior del corazón.
Tome agallas, dejando atrás todo el dolor y sufrimiento, algo que nunca había hecho. Tuve el valor de dejar el pasado atrás y vivir mi presente como un regalo de vida.
Ahora yo decido mostrar mi verdadera esencia ante los demás, y tomo las riendas de mi vida con valor.
Soy aquella flor de loto que creció entre la peor inmundicia, me pisotearon tantas veces, lloré tapándome la boca tantos años, para que nadie escuchará mi dolor. Soporté tanto en silencio y en el proceso florecí poco a poco.
Hasta llegar a florecer por completo, fue en ese momento que resplandecí como una joyita, los que me conocieron en mi época mas dolorosa, hoy me ven y no me reconocen, ya que aquella niña ingenua y temerosa, ya no existe. Solo existe una mujer persevante, valiente, transparente y encaminada al éxito.
SI YO PUDE, USTEDES TAMBIÉN PODRÁN
RESPLANDECERÁN CON SU VERDADERA ESENCIA
SIN MÁSCARAS ANTE LA SOCIEDAD