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Las manos detrás del velo

agustin
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Firman sin leer, ¿para qué si igual obedecen? Así somos.

Firman sin leer, ¿para qué si igual obedecen? Así somos.

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PERSONAJES:

  • PRESIDENTE BENÍTEZ (55 años): Mandatario de la República. Aparenta firmeza frente a las cámaras de televisión y en los actos oficiales, pero en la privacidad de su despacho se muestra roto, tembloroso, desvelado y desbordado por órdenes que no comprende y que destruyen progresivamente su país.

  • MINISTRA VALERIA (42 años): Secretaria de Seguridad Nacional. Astuta, perspicaz, observadora y leal a la Constitución. Mantiene una disciplina militar impecable. Empieza a sospechar que las decisiones de su jefe ya no responden a ningún criterio geopolítico ni humano.

  • DANIEL (38 años): Jefe de Gabinete y hombre de confianza de Benítez. Un político pragmático y frío que intenta justificar lo injustificable para mantener la estabilidad del gobierno y la paz pública, sin saber el verdadero origen de la crisis.

  • LA VOZ (Representante Alienígena): Jamás aparece físicamente en escena. Se manifiesta a través de un cilindro metálico de superficie lisa y mate. Su tono es neutro, monocorde, sintético, desprovisto de cualquier modulación emocional, inflexión respiratoria o empatía.

ACTO I: La frecuencia de la sumisión

(ESCENARIO: El despacho presidencial a las tres de la mañana. La escenografía transmite una atmósfera claustrofóbica y opresiva. Las persianas pesadas de madera están completamente cerradas, impidiendo el paso de cualquier luz exterior. Sobre el gran escritorio de caoba hay carpetas de cuero apiladas sin orden, un vaso de agua por la mitad con marcas de huellas dactilares, un teléfono de línea roja desconectado de la pared y fajos de decretos presidenciales sin firmar. En el centro de la mesa reposa un objeto anómalo: un cilindro metálico liso, de unos veinte centímetros, sin botones, costuras ni luces visibles. BENÍTEZ camina de un lado a otro detrás de la mesa; viste pantalones de vestir arrugados, la camisa desabotonada en el cuello y la corbata floja. Tiene ojeras profundas y se pasa la mano por el rostro húmedo de sudor en un gesto repetitivo de desesperación. De pronto, un zumbido de muy baja frecuencia retumba en la habitación, haciendo vibrar suavemente el vaso de agua sobre la mesa. El cilindro comienza a emitir una luz violeta tenue y fría que proyecta sombras alargadas en el techo.)

BENÍTEZ: (Se frena en seco, dando un paso atrás con un sobresalto violento. Se apoya en el borde de una silla, conteniendo la respiración antes de dirigirse al objeto con la voz temblorosa). Ya... ya estoy acá. No hace falta que suban la frecuencia. Me duele la cabeza cada vez que hacen eso.

LA VOZ: (Suena directamente desde el cilindro, con un volumen uniforme que parece salir de todas las esquinas de la habitación a la vez). Presidente Benítez. El lapso temporal otorgado para la reestructuración completa del espacio aéreo del hemisferio sur ha alcanzado su límite de tolerancia. El protocolo establecido exigía la desconexión total de las redes de radar de alta frecuencia a las cero doscientas horas. Registramos un retraso operacional de sesenta y tres minutos.

BENÍTEZ: (Avanza lentamente hacia el escritorio, extendiendo las manos en un gesto de súplica, como si hablara con una persona física). Hice lo que pude. Apagué los radares secundarios de la zona costera. Les firmé el decreto de 'mantenimiento de emergencia por interferencias magnéticas atmosféricas'. Se lo vendí a la prensa nacional e internacional como un fallo en la red solar. ¿Saben el escándalo que se armó? Los aerolíneas comerciales están furiosas, hay cientos de vuelos cancelados, los radares civiles están a ciegas... No puedo apagar la red militar primaria sin que el alto mando considere que esto es una traición a la patria.

LA VOZ: Su concepto de 'patria' es una categoría semántica obsoleta e ineficiente. La red de radares de alta frecuencia interfiere con la trayectoria de desaceleración de nuestros transportes de carga suborbitales. La desconexión de la red militar primaria debe ejecutarse antes de las cero cuatrocientas horas.

BENÍTEZ: (Golpea el escritorio con el puño cerrado, haciendo tintinear el vaso de agua). ¡No puedo! ¿Entienden lo que me están pidiendo? ¡Valeria, mi Ministra de Seguridad, estuvo en mi casa a la medianoche! Tiene reportes de movimientos anómalos en la costa. Si apago la última red de vigilancia que nos queda, la Marina va a entrar a este despacho con las armas en la mano. ¡No soy un dictador absoluto! Hay leyes, hay parlamentos, hay generales que responden a la Constitución, no a mí.

LA VOZ: Usted continúa cometiendo el error categórico de considerar que su estructura gubernamental posee relevancia en esta ecuación. Si la Ministra de Seguridad representa un factor de fricción en la implementación de la directiva, proceda a su neutralización física o administrativa. Si el Congreso cuestiona la ausencia de radares, aplique el decreto de suspensión de garantías constitucionales que le redactamos la semana pasada.

BENÍTEZ: (Se agarra la cabeza con ambas manos, jalándose el cabello hacia atrás. Se desploma en la sillón presidencial, mirando al techo con los ojos desorbitados). Un golpe de Estado... Me están pidiendo que firme la muerte de mi propia democracia. Yo juré sobre la Biblia defender a esta gente, proteger las fronteras, mantener la paz...

LA VOZ: Usted juró continuar con la simulación de administración territorial que se le asignó. Este planeta ha entrado en una fase de procesamiento de recursos. Las fronteras geográficas y las leyes civiles son ficciones administrativas útiles para el manejo de poblaciones de baja densidad, pero resultan irrelevantes durante una fase de extracción masiva. Cumpla la directiva, Benítez. Si su organismo colapsa por estrés biológico o rechazo operativo, iniciaremos el protocolo de sustitución mediante su Jefe de Gabinete a las cero cuatrocientas una horas. Y su materia orgánica será reconvertida.

(El zumbido cesa de golpe. La luz violeta del cilindro se apaga, dejando la habitación sumida en una penumbra opresiva. BENÍTEZ queda inmóvil en la silla durante varios segundos, escuchando únicamente el sonido agitado de su propia respiración. De pronto, se dobla hacia adelante y rompe en un sollozo ahogado, golpeando la madera del escritorio con la frente una y otra vez.)

ACTO II: Las grietas del libreto

(ESCENARIO: El mismo despacho, cuarenta minutos después. BENÍTEZ está de pie junto a la ventana, observando a través de las rendijas de las persianas la oscuridad de la plaza central. Intenta abotonarse la camisa con manos torpes y temblorosas. Se escucha el sonido de pasos rápidos en el pasillo exterior, seguido de una discusión ahogada entre guardias de seguridad. La puerta doble del despacho se abre de golpe. Entra la MINISTRA VALERIA, vistiendo un uniforme táctico oscuro y sosteniendo una carpeta rígida de color rojo bajo el brazo. Detrás de ella entra DANIEL, el Jefe de Gabinete, tratando de frenarla con gestos descompuestos mientras acomoda su traje impecable.)

DANIEL: (Avanzando apresuradamente para interponerse entre Valeria y el escritorio). ¡Valeria, te dije que el Presidente está en una reunión de crisis de alta prioridad! No podés irrumpir así a las tres y media de la mañana sin autorización del Gabinete.

VALERIA: (Ignora a Daniel por completo; esquiva su cuerpo con un movimiento ágil y avanza hasta quedar a dos metros del escritorio de Benítez. Su voz es firme, cortante y helada). Señor Presidente. Exijo una explicación inmediata sobre la orden de cese de operaciones emitida hace media hora a la Central de Radar Marítimo de la Base Naval del Sur.

BENÍTEZ: (Se gira despacio desde la ventana. Intenta erguir la espalda y poner voz de mando, pero su cara pálida y sus ojos enrojecidos traicionan su estado). Ministra... Le advertí a Daniel que no quería ver a nadie hasta la reunión de gabinete de las ocho de la mañana. Lo que ocurra con la Fuerza Aérea y la Marina en este momento es un asunto de Inteligencia Estratégica bajo mi jurisdicción directa.

VALERIA: (Abre la carpeta roja con violencia y extrae varias hojas llenas de gráficos, mapas de calor y sellos de 'Clasificado'). ¿Inteligencia Estratégica? ¿O traición a la patria, Benítez? Mire esto. (Lanza los documentos sobre el escritorio, dispersándolos entre las carpetas). No son solo nuestras bases. En las últimas setenta y dos horas, los mandos militares de catorce países —Francia, Brasil, Japón, Nigeria, Canadá, entre otros— han emitido exactamente la misma orden de apagón electromagnético. Las mismas palabras, el mismo código de encriptación, las mismas excusas técnicas absurdas sobre 'interferencias solares'.

DANIEL: (Interviniendo rápidamente, recogiendo las hojas con nerviosismo). Valeria, hay una crisis geomagnética global. Los científicos de la ONU lo explicaron ayer en la cumbre de emergencia. Es un fenómeno solar sin precedentes que está quemando los circuitos...

VALERIA: (Se da vuelta hacia Daniel con una mirada de desprecio puro). ¡No me mientas a mí, Daniel! Hablé con el Director del Observatorio Astronómico Nacional hace dos horas. Me dijo que el Sol está en un período de actividad mínima absoluta. No hay manchas solares, no hay tormentas geomagnéticas. Pero cuando intentó publicar el informe meteorológico espacial, el Ministerio de Comunicaciones le bloqueó los servidores y la Policía Federal le clausuró el laboratorio. ¿Desde cuándo el gobierno persigue a los astrónomos por medir el sol?

BENÍTEZ: (Traga saliva con dificultad, apoyando ambas manos sobre la mesa para no tambalearse). Hay... hay razones de seguridad nacional que no estás capacitada para evaluar en este momento, Valeria.

VALERIA: (Da dos pasos hacia el escritorio, inclinándose hacia adelante y fijando sus ojos en los de Benítez). ¿Razones de seguridad nacional? Señor Presidente, mire sus manos. Están temblando. Lleva tres días sin dormir en la residencia oficial. Duerme acá, encerrado como un animal acorralado. La semana pasada, la Canciller de Alemania dio un discurso en televisión donde no podía parpadear y repetía frases enteras sin sentido antes de suspender la Constitución europea. Ayer, el Primer Ministro de India ordenó el desalojo de tres provincias enteras en el Océano Índico sin darle una sola explicación a su parlamento. Ninguno de ustedes está gobernando. Están ejecutando un guion. Y el guion ni siquiera está escrito por humanos.

DANIEL: (Con tono conciliador pero visiblemente alterado). Valeria, estás cruzando una línea muy peligrosa. La paranoia en momentos de crisis internacional solo genera insurrección. Hay acuerdos multilaterales confidenciales para la redistribución de recursos estratégicos...

VALERIA: (Interrumpe a Daniel alzando la mano). Cállate, Daniel. No tenés idea de lo que estás defendiendo. (Vuelve a mirar a Benítez con expresión grave). Presidente, hace tres horas, los sistemas ópticos de la Armada detectaron doce estructuras no identificadas descendiendo en silencio absoluto sobre las aguas territoriales del puerto capitalino. No tienen firma de radar, no emiten calor, no tienen insignias de ningún país de esta Tierra. Y usted acaba de ordenar que la Marina retire los buques de patrulla y apague los faros del muelle. Hay convoyes de camiones de carga dirigiéndose hacia el puerto sin identificación. ¿Qué hay en esos barcos, Benítez? ¿A quién le estamos entregando el país?

BENÍTEZ: (Se desploma de nuevo en la silla, incapaz de sostener la mirada de su ministra. Habla con una voz rota, casi inaudible). Si envío a la Marina... nos destruyen a todos en diez segundos. No tenés idea de lo que son. No tenés idea del poder que tienen.

VALERIA: (Sus ojos se abren con horror al escuchar la confesión del Presidente). ¿'Ellos'? ¿Quiénes son 'ellos'? ¿De qué está hablando?

BENÍTEZ: No hay negociación posible, Valeria. No son países. No son potencias extranjeras. Llevan décadas estudiando nuestras frecuencias, nuestra burocracia, nuestra infraestructura. Se dieron cuenta de que no necesitaban invadirnos con naves ni destruir nuestras ciudades con bombas. Descubrieron que los humanos somos criaturas de hábitos jerárquicos: si el tipo de arriba firma un papel, los de abajo obedecen, aunque el papel ordene su propio exterminio. Solo tuvieron que tomar la cúpula. Nos tienen a los presidentes, a los reyes, a los generales... colgados de hilos invisibles.

DANIEL: (Mirando a Benítez con profunda incredulidad y un principio de pánico). Señor Presidente... ¿qué está diciendo? Por favor, dígame que esto es un colapso nervioso por el agotamiento...

VALERIA: (Ignora a Daniel; se acerca al borde del escritorio y nota por primera vez el cilindro metálico liso que descansa entre los papeles). Es eso, ¿verdad? Es ese objeto. Por ahí le llegan las órdenes.

(Valeria extiende la mano con determinación para tomar el cilindro metálico. BENÍTEZ da un grito de pánico puro y se abalanza sobre la mesa, cubriendo el objeto con su propio cuerpo.)

BENÍTEZ: ¡NO LO TOCAN! ¡SI LO TOCÁS NOS MATAN A TODOS AHORA MISMO!

(En ese instante, el cilindro comienza a vibrar de nuevo con una intensidad muy superior a la del Acto I. Las luces del despacho empiezan a parpadear bruscamente, cambiando de tono hasta quedar sumidas en una luz violeta chillón. El aire dentro de la habitación se vuelve extrañamente denso, haciendo que a los tres personajes les cueste respirar. Un pitido agudo llena los oídos de Valeria y Daniel, quienes se llevan las manos a la cabeza con gestos de dolor.)

ACTO III: La arquitectura del silencio

(ESCENARIO: El despacho continúa envuelto en la luz violeta pulsante. La presencia alienígena a través del objeto se vuelve aplastante. DANIEL está petrificado cerca de la puerta, temblando visiblemente y mirando el cilindro como si fuera una serpiente venenosa. VALERIA, aunque sufriendo un dolor físico evidente por la frecuencia emitida, se mantiene de pie, erguida, negándose a retroceder.)

LA VOZ: (Suena con una potencia resonante que hace temblar los marcos de las ventanas de madera). Sujeto hembra: Valeria Gómez. Cargo: Ministra de Seguridad Nacional. Su nivel de interferencia en el cronograma de logística planetaria ha superado la tolerancia asignada al sector geopolítico 4-B.

VALERIA: (Apreta los dientes, aguantando el dolor de cabeza, y le habla directamente al cilindro con un tono lleno de rabia y desafío). Muestren la cara... Si van a tomar este planeta, tengan la cobardía de salir de la sombra y mirarnos a los ojos.

LA VOZ: La interacción visual directa entre especies de diferente escala evolutiva e infraestructura biológica es irrelevante e ineficiente. La forma es una distracción para mentes primitivas. El dominio no requiere presencia física; requiere únicamente el control de los flujos de decisión. Su especie ha construido durante milenios una red perfecta de obediencia piramidal. Nos ha tomado exactamente cuarenta y ocho ciclos solares integrar nuestra interfaz de comandos en los vértices de su estructura gubernamental.

DANIEL: (Con la voz cortada por el pánico, retrocediendo hacia la pared). Dios mío... Esto es imposible... Esto es una locura...

LA VOZ: Sujeto Daniel. Su perfil psicológico indica un elevado índice de adaptabilidad pragmática frente a estructuras de poder superiores. Se le ofrece la conservación de su integridad biológica a cambio de asumir la dirección ejecutiva de este territorio a partir de este instante.

VALERIA: (Mirando a Daniel con desesperación). ¡Daniel! ¡No los escuches! ¡Si cedemos la cúpula, la gente allá afuera nunca va a saber contra qué está luchando! Van a obedecer decretos pensando que son leyes de su país, van a subir a los camiones pensando que son evacaciones sanitarias, ¡van a marchar a su propio matadero sin tirar una sola piedra porque la orden lleva la firma de su propio gobierno!

BENÍTEZ: (Desde el suelo, mirando a Valeria con los ojos llenos de lágrimas). Es tarde, Valeria... Ya no hay nada que hacer. Tienen a todos. Al Pentágono, al Kremlin, al Vaticano, a Pekín... Nadie sabe nada allá afuera. La gente sigue yendo a trabajar, los chicos siguen yendo a la escuela, los supermercados siguen abiertos... El mundo cree que todo está bien porque la tele sigue transmitiendo la cara de los presidentes. Es la conquista perfecta. No hay ruinas, no hay incendios, no hay héroes... Solo hay expedientes firmados a medianoche.

LA VOZ: Sujeto Daniel. Inicie el protocolo de eliminación de la interferencia. Ordene a la guardia presidencial el arresto e inmovilización inmediata de la Ministra Valeria Gómez. Si ejecuta la orden, su nombramiento como Administrador Territorial será ratificado.

(El silencio cae sobre el despacho. Las luces violetas parpadean al ritmo de la respiración agitada de los tres humanos. VALERIA mete lentamente la mano derecha debajo de su chaqueta táctica, alcanzando la empuñadura de su arma de servicio. DANIEL mira la puerta, luego mira el cilindro metálico que brilla sobre el escritorio, y finalmente mira a Benítez, quien yace vencido en el suelo. DANIEL traga saliva; la ambición y el miedo luchan en su rostro hasta que su expresión se vuelve fría y calculadora.)

DANIEL: (Lentamente, camina hacia el escritorio y toma el teléfono del escritorio para llamar a la guardia exterior, sin mirar a Valeria a los ojos). Guardia central... Acá el Jefe de Gabinete. Necesito una escuadra en el despacho presidencial inmediatamente. La Ministra de Seguridad está siendo relevada de su cargo por sedición contra el Poder Ejecutivo.

VALERIA: (Saca el arma de su funda con un movimiento rápido y le apunta a Daniel directamente a la cabeza). ¡Baja ese teléfono, Daniel! ¡Bajalo o te juro por Dios que te mato antes de que entren los guardias!

BENÍTEZ: (Gritando desde el suelo). ¡No lo hagas, Valeria! ¡No sirve de nada! ¡Si matás a Daniel, van a usar a otro! Hay miles de hombres en los pasillos esperando una oportunidad para obedecer. La cadena de mando no se rompe matando a un eslabón, ¡la cadena de mando somos todos nosotros!

(Valeria mantiene la pistola firme apuntando a Daniel. Daniel no baja el teléfono; sus ojos muestran un terror helado, pero no se mueve. El cilindro metálico emite un pulso de luz violeta más intenso. Se escuchan pasos pesados y apresurados de botas militares acercándose rápidamente por el pasillo exterior. VALERIA mira la puerta, luego mira a Benítez y finalmente fija su mirada en el cilindro sobre la mesa. Entiende la absoluta futilidad de la violencia individual contra un sistema de sumisión perfectamente diseñado.)

VALERIA: (Lentamente, baja la pistola, pero no la guarda. Mira al cilindro con una mueca de amargo dolor). Conquistaron el planeta sin pisar la tierra... Nos destruyeron usando nuestra propia burocracia.

LA VOZ: La burocracia es la forma más pura de orden. El orden es la ausencia de resistencia. La transición ha terminado.

(La puerta doble del despacho se abre de golpe. Varios guardias armados entran en la habitación con los rifles en alto. DANIEL les señala a Valeria con un gesto frío de la mano. Los guardias se abalanzan sobre ella, desarmándola y sujetándola de los brazos. BENÍTEZ permanece sentado en el suelo, mirando fijamente la madera del piso, completamente ausente. DANIEL acomoda su saco, se acerca al escritorio, arregla la corbata de su traje y coloca la mano sobre la superficie del escritorio, justo al lado del cilindro metálico, listo para firmar las nuevas órdenes. La luz violeta se estabiliza, llenando toda la sala con un resplandor frío e imperturbable mientras la cortina cae lentamente.)

TELÓN

Thoughts

  • Amaranta

    Valeria es lo único real en ese despacho. Me destrozó leerla.

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  • versoAjeno

    ¿Que 'la forma es una distracción para mentes primitivas'... ¿vos cómo se te ocurrió algo así?

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  • subrayoTodo

    La parte donde Valeria entiende que no hay nada que hacer... eso me partió.

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  • relatoBreve

    Te sacaste de mi descanso de quince minutos. Me hiciste seguir y perder la llamada.

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  • quintopiso

    A las dos de la mañana leer al Presidente rogando... no sé cómo dormís después de escribir esto.

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  • pnavarro64

    ¿Vos crees que esto puede estar pasando en algún lado ahora?

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  • paginaDoblada

    ¿Invasión sin tanques? Solo papeles y gente asustada.

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  • melisaenlacola

    Firman sin leer, ¿para qué si igual obedecen? Así somos.

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