Hubo un día donde comprendí algo bastante valioso sobre la relación madre-hijo. La vida muchas veces nos pone en situaciones que nos reta, nos absorbe, nos impone y nos desmorona a pocos, y en esas situaciones vi a mi madre sorteando y poniendo en duda su brillante labor como mamá.
Ese día en que lo comprendí, me senté a hablar con ella sobre cómo fue y qué significó para ella ser mama. Me comentaba que tuvo noches en las que se acostaba a dormir temprano porque sentía que todo podía con ella. Y es que ser madre es todo un proceso que contiene muchas caídas, tropiezos, obstáculos que parecen murallas, frustraciones, decepciones y demás inconvenientes que hacen que sea toda una aventura. ¿Por qué? Porque tras cada fallo, esa madre se fue fortaleciendo y fue mejorando, porque nadie enseñó como ser una madre ejemplar; todas han ido aprendiendo en si transitar con mucho amor.
Yo a ti te admiro porque estás sorteándola y dándola toda día a día para y por tus hijos; porque los pones como prioridad y los amas profundamente; porque son para ti la vida, y es algo precioso.
Sé que hoy te sientes derrotada y que no puedes más, pero estoy seguro de que hay algo dentro de ti se está haciendo inmensamente fuerte y más seguro estoy de que cualquier muralla enorme que veas, la cruzarás porque el amor que tienes es desbordante. Nunca te sientas insuficiente, que eres tremendamende valiente y sé que Dios te dará toda la fuerza para afrontar cualquier adversidad con tus hijos. Te admiro muchísimo y estoy seguro de que las cosas van a mejorar porque Dios así lo quiere y porque la vida tiene preparada para ti muchas cosas lindas y muchas alegrías por parte de tus hijos ❤️🩹❤️🩹❤️🩹