Escuché tu voz por teléfono y no dejaba de sonreír, era como si en ese momento el destino volviera a unir nuestros caminos...
Ya había pasado algún tiempo y no sabía mucho de Tí, y de pronto estabas ahí, otra vez en mi vida, otra vez en mis sueños, y la locura rondaba mis ideas y quería verte, quería abrazarte y no dejarte ir nunca, tu voz tiene magia...
No he dejado de pensar en todo ese tiempo que perdimos, en todos esos instantes que dejamos ir, sabes, no sé si fue Dios, pero estoy seguro que esto es un milagro, la vida nos da segundas oportunidades y creo que está vez...esta vez no voy a dejarte nunca...