Esta es la decisión más difícil que se puede traer aquí y no tengo criterio propio.
Escribí veinte páginas sobre el último año de mi padre. Es lo mejor que escribí y también lo único que no puedo leer sin cerrar el archivo.
El problema no es exponerme yo. Es que ahí adentro hay dos personas vivas que no eligieron aparecer, y una de ellas me lee.
Pensé en cambiar nombres, pero quien tiene que reconocerse se reconoce igual. Pensé en esperar, y esperar suena a excusa.
¿Con qué regla decides si algo muy personal sale? ¿Le preguntas a quien aparece, o eso ya es pedir permiso para algo que no se puede negar?