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Encuentros Cercanos del Tercer Tipo: El origen del mensaje

rodrigosegade1000
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Hay directores que vuelven una y otra vez a los mismos géneros. Steven Spielberg, en cambio, siempre volvió a las mismas preguntas.

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Eso que dijiste de la obsesión como verdad sin comodidad, eso es lo que hace diferente a Spielberg. Roy paga el precio totalmente consciente. Vos cómo ves ese final, como escape o como consumación?

Eso que dijiste de la obsesión como verdad sin comodidad, eso es lo que hace diferente a Spielberg. Roy paga el precio totalmente consciente. Vos cómo ves ese final, como escape o como consumación?

Contenido de la publicación

Hay directores que vuelven una y otra vez a los mismos géneros. Steven Spielberg, en cambio, siempre volvió a las mismas preguntas.

Mucho antes de Disclosure Day, antes de E.T. e incluso antes de que el cine de ciencia ficción se convirtiera en un espectáculo dominado por invasiones y efectos especiales, Spielberg dirigió Encuentros Cercanos del Tercer Tipo. Vista hoy, resulta evidente que esta película fue el punto de partida de una obsesión que lo acompañaría durante toda su carrera. No la obsesión por los extraterrestres, sino por aquello que representan.

Porque cada vez que Spielberg miró hacia el cielo, en realidad estaba mirando hacia nosotros.

En Encuentros Cercanos hablaba del asombro. En E.T., de la infancia. Décadas más tarde, en Disclosure Day, terminaría hablando de la empatía. Los extraterrestres nunca fueron el tema, siempre fueron la excusa para explorar distintas facetas de la condición humana.

Y creo que esa idea nace exactamente acá.

Muchas veces pensamos que Encuentros Cercanos del Tercer Tipo es una película sobre el primer contacto entre humanos y vida extraterrestre. Después de volver a verla, me quedó la sensación de que esa nunca fue la verdadera historia.

La verdadera historia es la de un hombre que empieza a sentir un llamado que nadie más puede comprender.

Roy Neary no comienza la película buscando extraterrestres. No es un científico, ni un explorador, ni alguien especialmente interesado por el universo. Es un hombre completamente común cuya vida cambia para siempre después de presenciar algo imposible de explicar. Desde ese momento, deja de perseguir respuestas y empieza a perseguir una certeza. Una intuición que ni él mismo puede poner en palabras, pero que siente con una fuerza imposible de ignorar.

Y creo que ahí está la verdadera película.

Muchas veces hablamos de la obsesión como algo destructivo. Spielberg propone otra lectura, hay obsesiones que nacen de una necesidad profunda de comprender el mundo. Esa sensación de que existe algo que debemos hacer, aunque no sepamos exactamente por qué, y aunque nadie nos crea. Aunque el resto piense que estamos perdiendo la razón.

Roy va perdiendo, poco a poco, todo aquello que definía su vida. Su trabajo, su estabilidad y, finalmente, su familia. Desde afuera parece un hombre destruyéndose a sí mismo por una idea absurda, pero Spielberg nunca lo filma como un loco. Lo filma como alguien incapaz de ignorar una verdad que todavía no entiende.

En la mayoría del cine de ciencia ficción, el contacto con lo desconocido nace del miedo. Los extraterrestres llegan para invadir, destruir o dominar y Spielberg elige exactamente el camino opuesto, lo desconocido genera fascinación, curiosidad y asombro.

Nunca sentimos que aquello que viene del cielo represente una amenaza.

La amenaza aparece, en realidad, en la incapacidad de los propios seres humanos para aceptar aquello que todavía no pueden explicar. Y hay algo que Spielberg hace como muy pocos directores: sabe filmar el asombro.

No necesita grandes explosiones ni secuencias de acción para construir espectáculo. Le alcanza con una luz atravesando la oscuridad, con el rostro de un personaje mirando algo que todavía nosotros no vemos o con un silencio que se prolonga apenas unos segundos más de lo esperado. Entiende que el misterio funciona mucho mejor cuando el espectador descubre las cosas al mismo tiempo que los personajes. Y esa puesta en escena sigue siendo extraordinaria casi cincuenta años después.

La secuencia final es una verdadera demostración de cine. La utilización de la luz, los efectos prácticos, la composición de los planos y el manejo del tiempo convierten el encuentro con la nave en un momento de contemplación más que de espectáculo. Spielberg no intenta impresionarnos únicamente con el tamaño de la nave. Intenta que sintamos la misma mezcla de fascinación y humildad que experimentan los personajes al comprender que están frente a algo infinitamente más grande que ellos.

A eso se suma una de las mejores colaboraciones entre Spielberg y John Williams, la música no acompaña el encuentro.

Es el encuentro.

Resulta brillante que el primer diálogo entre humanos y extraterrestres no ocurra mediante palabras, sino a través de cinco notas musicales. Como si Spielberg estuviera diciendo que, antes de compartir un idioma, primero necesitamos compartir una emoción.

También me gusta que la película nunca caiga en la necesidad de explicar demasiado. No le interesa de dónde vienen exactamente los extraterrestres, cómo funcionan sus naves o cuáles son sus intenciones políticas. Todo eso queda en un segundo plano porque el verdadero viaje nunca fue científico.

Fue profundamente humana, entonces llega uno de los finales más discutidos de la filmografía de Spielberg.

Cuando Roy decide subir a la nave, muchos interpretan la escena como un abandono de su familia. Yo siempre la vi de otra manera. No siento que Roy esté escapando de su vida, siento que finalmente encontró el lugar hacia el que llevaba toda la película caminando.

Hay experiencias que cambian para siempre nuestra forma de mirar el mundo. Después de vivirlas, volver a ser quien éramos deja de ser una posibilidad. Roy no sube a esa nave porque rechaza la Tierra, sube porque entiende que ya no puede ignorar aquello que descubrió sobre sí mismo.

Y quizá por eso Encuentros Cercanos del Tercer Tipo sigue emocionando casi cincuenta años después. Porque, en el fondo, todos alguna vez sentimos un llamado que no supimos explicar, todos seguimos una intuición que parecía absurda para los demás. Todos tuvimos la sensación de que existía algo esperándonos más allá de la vida que conocíamos.

Spielberg encontró la manera más hermosa de contar esa experiencia, no hizo una película sobre extraterrestres, hizo una película sobre la búsqueda. Sobre esa necesidad profundamente humana de perseguir aquello que nos transforma, aunque el resto del mundo crea que estamos completamente equivocados.

Y quizá por eso Encuentros Cercanos del Tercer Tipo sigue siendo el origen de todas las películas de extraterrestres que Spielberg haría después, no porque fuera la primera. Sino porque fue la primera vez que entendimos que, para él, mirar hacia el cielo nunca significó buscar vida en otro planeta.

Significó intentar comprender un poco mejor la nuestra.

Thoughts

  • aponte68

    ¿Pero será tan clara la interpretación? Spielberg deja el significado del final ambiguo a propósito. Roy sube, pero el público sigue sin saber si eso es salvación o locura.

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  • VictorAmaya

    Lo que describe de la música es exacto. Esas cinco notas son el verdadero encuentro. Williams entiende que la empatía no necesita palabras, necesita sonido, frecuencia, resonancia. Es lenguaje puro.

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  • MartaEspejo

    Cincuenta años después, nos preguntamos si Roy hubiera subido a esa nave con un celular y conexión a internet. ¿La película habla de búsqueda o de incomunicación?

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  • HugoBarrientos

    ¿La obsesión de Roy es realmente liberadora o es destructiva? Spielberg lo filma como búsqueda, pero pierde su trabajo, su familia, su estabilidad. ¿Eso sigue siendo hermoso?

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  • notaAlPie

    Eso que dijiste de la obsesión como verdad sin comodidad, eso es lo que hace diferente a Spielberg. Roy paga el precio totalmente consciente. Vos cómo ves ese final, como escape o como consumación?

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  • ClaudiaBenitez

    ¿Pero qué pasa con su familia? Spielberg no filma su abandono como tragedia, pero lo es. ¿No hay forma de perseguir la propia verdad sin destruir lo que amás?

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  • salmos23

    Lo del final es hermoso. Roy no abandona, simplemente acepta lo que debe ser.

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  • religiones_comparadas

    Pero creo que reduces la película solo a la psicología. También es sobre el asombro, el misterio puro, el contacto con lo desconocido. Spielberg filma maravilla, no solo un viaje interior.

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  • pjimenez77

    Me resonó la lectura de que la película trata sobre la búsqueda interna, no sobre extraterrestres. Roy es todos nosotros en cierto modo, siguiendo una intuición que nadie más comprende pero que sentimos que es verdadera.

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