Si pudiera guardar la noche,
la guardaría en tu cabello;
y encendería dos luceros
cada vez que miro tus ojos.
Tienes la calma de un secreto,
la luz que no sabe hacer ruido;
y esa manera de estar hermosa
sin siquiera haberlo pedido.
Si me preguntaran qué es hogar,
no hablaría de puertas ni abrigo:
diría tu nombre, bajito,
y que allí quiero quedarme contigo.
Porque entre todas las maravillas
que el mundo presume tener,
yo elegiría tu rostro
una y otra vez.
Postdata:
Me dedicaron estos versos y los guardo cerquita del corazón. Hay palabras que llegan como un abrazo y se quedan brillando por dentro. 💛