El Último Rayo del Alba
La vida se acabó con el último rayo de sol,
cuando el alba cayó sobre un rostro
que, con horror, descubrió
que en su corazón ya no habitaba el amor.
Se había perdido
entre la tormenta del dolor,
arrastrado por el viento
de un destino traidor.
Entonces llegó su caballero,
espada en mano, sin vacilar.
Pero el acero no buscó salvarla a ella...
Se clavó por quien era su verdadero amor.
Ella cayó de rodillas,
mientras el mundo guardaba silencio.
Las lágrimas recorrieron su rostro,
pero no nacieron por amor...
Nacieron al comprender la verdad.
Nunca fue la princesa de su historia.
Nunca fue el sueño que él juró proteger.
Solo era una sombra caminando a su lado,
mientras su corazón pertenecía a alguien más.
Y cuando el último rayo del alba desapareció,
ella dejó de llorar.
Porque entendió que la herida más profunda
no la había causado la espada...
Sino el descubrimiento
de que jamás había vivido
en el corazón de su caballero.