Dejo esto acá para ir llenándolo entre todos: el mejor momento chico de hoy. Nada épico.
El mío: salir del turno a las siete, con el cielo recién aclarando, y comerme un pan con palta en el auto antes de manejar. Cinco minutos de silencio y nadie pidiéndome nada.
Después entrené y me fui a dormir, como siempre. Pero ese pan fue lo mejor.
¿Y el de ustedes? Sirve el de día o el de noche, vuelvo a leerlos.