Si han leído algo de literatura argentina, seguramente conozcan El juguete rabioso. Haciendo memoria, recordé haberlo leído cuando estaba en la secundaria. El protagonista, cuyo nombre no recuerdo y que podría buscar en dos segundos, pero no voy a hacerlo, me provocó un sentimiento de "yo también". Y no me malinterpreten. Lo que hace a lo largo de la historia me parece bastante bajo y horrible. No sería capaz de hacer algo así.
Sin embargo, siempre estuvo presente en mí ese deseo de mandarme una cagada grande. No una que haga daño. El objetivo nunca sería lastimar a alguien. Creo que se parece más a esa mentalidad de "lo voy a hacer por la anécdota" o simplemente "porque puedo".
Me resulta muy gracioso cuando una persona, o varias, se mandan una cagada de proporciones monumentales o logran una hazaña solo porque un día se les ocurrió y se dieron cuenta que les sobra huevos para ello. Hay algo fascinante en esa mezcla de creatividad, determinación y absoluta falta de respeto al sentido común.
Un buen ejemplo es el robo del siglo, ocurrido aquí en Argentina. Para llevarlo a cabo hicieron falta dos personas muy inteligentes y otras dos con unas ganas enormes de mandarse una cagada. Sí, ya sé que uno de los principales motivos era el dinero para ciertos miembros, pero aún así el simple hecho de planificar y ejecutar algo tan grande como lo es el robo de un banco, más allá de la necesidad económica, requiere una determinación y una intención fuera de lo común.
No admiro el delito ni las consecuencias que tuvo. lo que me llama la atención es esa capacidad tan humana de embarcarse en proyectos completamente desmedidos simplemente porque alguien decidió que quería ver si era posible. Sumando un poco a lo ultimo dicho, es increíble la cantidad de cosas que el ser humano a logrado hacer y descubrir a lo largo de tiempo solo por que alguien penso "y si hago esto?".