Todo el poema es ir saliendo de la casa helada del principio, cuarto por cuarto, hasta que al final queda la llave dada. Me gustó que la salida no sea limpia y que las manos tiemblen igual.
El arte de volver a empezar Quedarse donde el amor se ha…
Pensamiento
Todo el poema es ir saliendo de la casa helada del principio, cuarto por cuarto, hasta que al final queda la llave dada. Me gustó que la salida no sea limpia y que las manos tiemblen igual.
Contenido de la publicación
El arte de volver a empezar
Quedarse donde el amor se ha mudado
es habitar una casa fría y vacía,
es mendigarle agua a un río seco
y esperar que el invierno traiga el día.
No hay mayor soledad que estar acompañado
por alguien que te mira pero no te ve,
que recibe tu luz con el puño cerrado
y desarma tus ganas de volver a creer.
Pero el dolor también es un espejo
donde al fin descubres tu propio valor.
No naciste para ser un simple reflejo,
ni la sombra prudente de un falso amor.
Vales el tiempo, la risa y la entrega,
vales los mares que estás dispuesto a cruzar.
Quien te quiere a medias, hoy se lo niega,
pero tú no tienes por qué naufragar.
Hoy decides cerrar esa puerta con llave
aunque tiemblen las manos al dar el paso.
El alma es ligera y el cielo es suave
cuando dejas de cargar con un fracaso.
Se puede continuar, el tiempo es testigo,
el pecho sana y la herida se olvida.
Mañana serás tu mejor amigo
y volverás a abrazar la belleza de la vida.
Thoughts
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PermalinkEsto suena escrito ya del otro lado, cuando la puerta lleva rato cerrada y uno se puede dar consejos con calma.
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PermalinkTodo el poema es ir saliendo de la casa helada del principio, cuarto por cuarto, hasta que al final queda la llave dada. Me gustó que la salida no sea limpia y que las manos tiemblen igual.
El arte de volver a empezar Quedarse donde el amor se ha mudado es habitar una casa fría y vacía, es mendigarle agua a un río seco y esperar que el invierno traiga el día. No hay mayor soledad que estar acompañado por alguien que te mira pero no te ve, que recibe tu luz con el puño cerrado y desarma tus ganas de volver a creer. Pero el dolor también es un espejo donde al fin descubres tu propio valor. No naciste para ser un simple reflejo, ni la sombra prudente de un falso amor. Vales el…