Saltar al contenido
Cargando…

-CUERPOS-

Unlived

Contenido de la publicación

*Capítulo 4*

Un clic metálico seguido de un forcejeo sordo; alguien intentaba bajar la manilla desde el pasillo exterior]

-Hijo: ¿Maaamá?...

-Hijo: Acaso no quieres recibir a tu hijo…

[Mi corazón latiendo? ¿Qué estaba pasando?, que era esta sensación de querer desmayarme acaso esta sensación de mi corazón queriendo estallar era… MIEDO?!]

-jajaja, que es esto? [susurre para mí mismo mientras mis músculos se detenían tensándose en una profunda sensación de terror, si de eso podría tratarse.]

-Hijo: ¡¡Siempre hacemos esto eres tan maaa…laaa, Vieja que me abras la puta puerta!!

[Mientras el borracho hijo de la ya difunta señora gritaba y golpeaba la puerta, me lleve el dedo pulgar a la boca mordiendo ansioso mi uña, con los ojos bien abiertos di un primer paso casi de puntillas, para no hacer ruido.]

-Hijo: Mañana veras vieja estúpida… lo único que haces es ponerme de malas… tsk.

[Dijo el antes de irse y subirse a su auto cerrando la puerta del mismo de un gran golpe, encendió el auto retrocediendo, saliendo de la propiedad chocando la parte trasera del auto con un bote de basura, se fue sin más con el sonido del auto llenando las calles y ensordeciendo mis oídos]

-Jajaja! ¡¡¿Que fue eso?!! [dije alzando la voz más de lo necesario, llevándome una mano al pecho, que estaba experimentando? ¿Era esto el esperado “alivio” el cual relajo mis músculos en el momento en el que ese chico abandona la vivienda?

Me moví suspirando fuertemente el tamborilleo contra mis costillas había desaparecido, pero en cambio las palmas de mis manos y las plantas de mis pies sentían un profundo frio mientras sentía como transpiraban ansiosos. Di un paso y luego otro, caminando en círculos con una sonrisa amplia pero que no mostraba ningún signo de gracia o diversión.

Mire a la anciana que emanaba este familiar olor a azufre metílico casi hierro, la sangre todavía tibia se enfriaba d apoco. Un vistazo rápido de mis ojos sin mover la cabeza pose todos mis sentidos en aquella figura tendida en el suelo.

Voltee por completo y me acerque con duda hacía el cuerpo, acerque la mano para tocar su abdomen, pero me detuve en seco… No llevaba los guantes, si la tocaba… no eso no podía pasar. M e voltee y cautelosamente agarre un pequeño cuchillo de sierra, me acerque de nuevo al cuerpo agachándome con el cuchillo levante la blusa sumamente holgada de la señora, dejando al descubierto múltiples moretones, voltee los ojos posándolos en sus brazos y luego en sus piernas viendo a detalle que en ellos también descansaban una cantidad alarmante de moretones.

Me aparté levantándome y retrocediendo un paso, abrí la boca sin soltar ninguna palabra, tapándome la boca me di la vuelta, con los ojos con algo más que inexpresividad algo me teñía de una angustia imposible…]

-Vieja tonta, es tu culpa… tu eres la molesta [solté intentando convencerme de que eso era verdad, pues si no ¿que era?]

- tonta, tonta jajajaja [Reí sin gracia agarrándome la cabeza con una extraña opresión en el pecho… me agarré el pecho frotándola una y otra vez agarrando la bola que descansaba en el piso]

-No tengo tiempo, para esto…  [Dije en voz alta, caminado y deteniéndome en la puerta trasera para sacar de la bolsa el pasamontañas y colocármela apresurado con el eco de mis latidos acelerados aun escuchándose, guarde el cuchillo de cierra que había tocado en la bolsa, poniéndome de nuevo los guantes, abrí la puerta con descuido manchando la manija de la puerta con la sangre que yacía en el guante, cerré la puerta sin percatarme de lo último, camine rápido de vuelta a mi auto.

AL verlo a lo lejos acelere el paso casi corriendo, no tarde en llegar y subirme en el… al estar en el un frio intenso recorrido mi cuerpo lejos de tranquilizarme el llegar a mi auto solo confirmaba el hecho de que lo anterior era más que realidad, pero de alguna manera se sentía más que irreal…

Encendí el auto preguntándome que había en este asesinato que logro desarmarme por primera vez en mi vida. Conduje unos minutos hasta salir del pueblo con los hombros tensos y la sensación de alguien persiguiéndome, esta sensación que me obligaba a mirar hacia atrás, aceleré ya en ruta, algo que no solía hacer… evidentemente.

Echando miradas rápidas al espejo del auto, apretando más de lo necesario el volante desconcertado a toda prisa en la ruta, era evidente que aun que era tarde… lo que me esperaba era lo normal.

No mucho después de que haya acelerado por tercera vez en la noche un ruido conocido y temido por mí se haya echo escuchar tras mío]

-¡¡Güiuu, güiuu!!

[Era de esperarse, ¿qué auto de policía no pararía aun loco que iba a toda velocidad a las 3:30 de la noche en una ruta transitada?]

Publicaciones relacionadas

  • -CUERPOS-

    [La señora saludo, pero negó haber pedido algo… Mirando por el pequeño agujero de la puerta.]

  • -CUERPOS-

    [la señora retro sede llevándose la mano al cuello donde el cuchillo permanecía enterrado, intentando inútilmente que me apartara, avance junto a ella hacia el viejo y cuidado interior de la casa.

  • -CUERPOS-

    ¿Qué más da? La vida y la muerte, no hay diferencia… ambos te conducen a una profunda y prolongada agonía.

Pública 0 conversaciones 0 pensamientos 2 votos positivos 0 votos negativos 0 series

*Capítulo 4*

En grupos