CUANDO CIERRO LOS OJOS
Sabes…
anoche sentí que estabas aquí,
sentí tu perfume cerca de mí,
y aunque mis ojos seguían abiertos,
por un momento te volví a sentir.
Cerré los ojos
y estabas junto a mí,
sentí tu calor,
sentí tu piel rozándome así.
Extendí mi mano
buscando la tuya,
pero solo encontré
el silencio de esta habitación.
Y sentí un vacío…
porque no estabas aquí.
Y sentí que te perdía
otra vez dentro de mí.
Pero prefiero cerrar los ojos,
para imaginarte junto a mí,
soñar que despierto a tu lado
y que esta vez no te vas a ir.
Prefiero vivir en mis sueños,
donde todavía eres para mí,
donde puedo abrazarte,
donde puedo sentirte aquí.
Porque cuando llega la noche
y el silencio habla de ti,
cierro los ojos lentamente
y vuelves a estar junto a mí.
Y aunque sé que al despertar
volveré a encontrarte lejos,
prefiero soñarte conmigo
que aceptar que ya no estás.
Y sentí un vacío…
porque no estabas aquí.
Pero cierro los ojos
y vuelves a mí.
Prefiero cerrar los ojos,
para imaginarte junto a mí,
soñar que despierto a tu lado
y que esta vez no te vas a ir.
Y si mañana despierto
y nuevamente no estás,
volveré a cerrar los ojos…
para volverte a encontrar.
Porque mientras pueda soñarte,
mientras te pueda sentir,
aunque solo sea en mis sueños…
seguirás aquí.