Consumado Es: De la Crisis a la Victoria
Romanos 8:37 "Antes, en todas estas cosas somos más que vencedores por medio de aquel que nos amó."
Te pusiste a pensar en la fuerza de la frase "Consumado es"? Es una expresión que puede interpretarse de varias maneras: como un lamento, como una súplica o como un llamado de victoria.
Cuando pasamos por momentos de cansancio emocional y de dolor profundo, muchas veces solo esperamos que todo termine. Los días pasan, no vemos cambios, la desesperación gana terreno y caemos todavía más. Suplicamos sin saber qué va a pasar, oramos y a veces sentimos que no hay respuesta.
Ahí es exactamente donde más nos debemos aferrar a Dios. En medio de la tormenta se nos olvida que Él y solo Él puede librarnos de los pensamientos negativos. Necesitamos volver a poner nuestra mirada en Él y activar la fe de que vamos a salir adelante.
Para sobrellevar esos días grises, rodearnos de nuestros hermanos de la fe es vital. No debemos faltar a la iglesia ni aislarnos; al contrario, necesitamos compartir lo que nos pasa y pedir ayuda para recordar que no estamos solos. La comunidad sabe lo que es pasar por estos desiertos y nos ayuda a sostenernos.
Cuando Jesús estaba en la cruz, en ese momento de lamento, de dolor y de súplica al Padre, dijo: "Consumado es". Para el mundo humano, eso representaba el final de una vida, el fracaso y la muerte. Pero hoy sabemos que no fue así. ¿Es el final de algo, o el comienzo de algo totalmente nuevo?
¡Es una respuesta victoriosa! No fue un grito de derrota, sino un grito de triunfo. La misión de redención se había cumplido con éxito. En esa cruz, Él pagó por todo lo que nos pasa y por todo lo que hicimos. La deuda del pecado humano quedó saldada, la ley cumplida y la muerte perdió su poder definitivo. Es el anuncio del inicio de una nueva era.
Hermano/a, de esa misma manera hoy vencemos a la muerte y a esos malos pensamientos de derrota. Tenemos victoria en Cristo Jesús; ya no vas a estar más en el fondo del abismo porque Él ya te sacó de ahí.
Recordá esto hoy: no ganás la victoria al final del túnel; la victoria ya es tuya ahora mismo porque Cristo ya la pagó en la cruz diciendo: "Consumado es". ¡Victoria en su nombre!