Trabajo en mantenimiento con turnos rotativos. Una semana salgo a las seis de la mañana, la otra entro a las diez de la noche, y la misa del domingo casi nunca me cae.
Antes iba por costumbre, sentado en el último banco. Ahora que no puedo ni eso, no sé bien qué me queda.
¿Cómo hacen ustedes, crean o no? ¿Rezan en el camión, leen algo en el descanso, o la cosa se apaga sola?