¿Qué es esto?
Dime
Nos vemos a los ojos y no, no hacemos preguntas.
Solo por un día nos pintamos un amor de cuento de hadas.
Yo, la infiel traicionera,
y él, incierto.
Él, sabiendo de la traición, ya pasado un mes desde que se enteró.
Estoy aquí, posada en su regazo...
recibiendo sus besos, los cuales un día fueron repudiados,
recibiendo abrazos, los cuales un día pedí y fueron negados.
Nunca te pedí que nos viéramos, sí te escribí,
pero tú me invitaste otra vez a pasar.
No sabía que entraba a un vórtice de confusión y más dolor.
A cada invitación regreso con más dolor. ¿Por qué te tengo y no eres mío,
o eres mío y no te tengo? Lo único, y nada seguro, fue que te tuve
y lo más seguro es que te amo
a pesar de mi traición.
Tú eres el único.
¡Qué dolor!