03/10/2026
Holaaa!
Hay cosas que me hacen sentir que te estoy traicionando.
Anoche vino un amigo a casa a tomar y dormir. Cuando nos despertamos, quería ofrecerle desayunar.
El desayuno que te hacía a vos: café con leche (un poco más de café que leche) y tostada con queso y un poco de chocolate. No pude. No pude decirle "¿Querés café?"
Como si fuera un delito ofrecerselo a otra persona que no seas vos. Terminó desayunando otra cosa.
¡Qué locura! No puedo escuchar cierta música con la gente, no puedo ofrecerles café y tostadas, no puedo escucharlos tocar la guitarra y ni hablar de salir a recitales sin sentir que te estoy traicionando. Sin sentir que eso era nuestro. Que nos pertenece solo a nosotros dos.
Más loco me parece como el mismo día que yo pienso en todo esto, vos me rompes el corazón.
"Me volví a enamorar"
Pero, ¿Cómo? ¿No era yo el amor de tu vida? ¿No me conquistaste a mí primero con caricias baratas?
El corazón me late tan fuerte que creo que en cualquier momento va a colapsar. Desayuné vino (diría una copa, pero fue mucho más que eso) y cigarros. Desayuné tristeza y dolor. Dormiré sintiéndome prisionera. Mi amor. Me lastimaste. Otra vez.
¿Cómo puede ser que yo no pueda darle café a alguien más pero vos ya puedas amar a otra persona?
Dios, señor, si es que estás ahí, sie s que estás aquí, si realmente existís, por favor, te ruego, te imploro por tu piedad. Te pido que si su presencia no es para mí, entonces, que ya no me duela su auscencia. Que me parezca indiferente si está, si no está, si se fue, si ya llegó a destino.
Nunca quisiste enamorarte. Creías que era algo absurdo hacerlo. Creías que era demostrarte tonto al mundo. Ahora solo quiere verte de frente. Penetrarte con el frío que no sabías que puedo ser. Apuñalrte los huesos y con suerte, verte agachar la cabeza.
—Luzbelito.