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CAPITULO 24 : NOCHES GRISES parte uno

Lukutakinoku_Takuji

Contenido de la publicación

 Las noches en The Uty eran frías y reconfortantes, espectaculares para todo buen dormilón, más  perdía todo su encanto cuando llovía, pues la lluvia era en esta zona por naturaleza muy torrencial, lo que ponía la arena de la playa muy húmeda, además, vientos huracanados golpeaban con suma fuerza la playa, poniendo a prueba esa pobre tienda casera que intentaba resistir todo lo posible.


Fue en una de estas noches en la que Ark tuvo un sueño:


Él caminaba por los verdes y coloridos paisajes de un lugar que no conocía y por el cual no sentía nada. A su lado, un hermoso río cristalino como el que había visto Yuan recorría el lugar junto a él.


Con misterio se paró de frente al agua para ver su reflejo y vio en el grandeza, todo lo contrario a lo que él pensaba que era, suaves voces parecidas a la de Canaly lo alentaban "El elegido, la leyenda, el hijo" Todo a su alrededor brillaba con intensidad. Ark estaba contento, tenía un gozo que nunca había experimentado, quería permanecer allí mirándose por la eternidad, escuchando que lo alababan, pero algo cambio... Aquella imagen que observaba se sumergió dentro de las aguas desapareciendo al instante. Desesperado metió sus manos dentro de las aguas buscando su reflejo en las profundidades.


Quería seguir viéndose, quería seguir sintiéndose grande y amado, pues creía en lo más profundo de su interior, que aquella imagen era lo que verdaderamente estaba destinado a ser.


-¿Que buscas Ark?- Le preguntó un señor de avanzada edad y con barba blanca al otro lado del río.


-Tu voz mi creador, sin ella no se quien soy- Respondió sin verlo, aun con sus manos en el agua.


-Ya la encontraste, ahora has que tu reino la oiga. Trasciende hasta tu grandeza.


Cuando el creador acabó de hablar, Ark se levantó de inmediato debido a que se estaba ahogando por una fuga de agua.


-¡Ahh!- Dijo tosiendo- tendré que arreglar eso mañana- Objeto mirando hacia el techo.


Ark se movió a otro lado e intento quedarse nuevamente dormido, pero no lo consiguió. Ese sueño lo había dejado pensando. ¿Podría ser que tan solo por unos segundos había visto quien era realmente y que aquella desaparición de su esbeltica figura era en realidad sus actos despreciables que lo alejaban de su destino? Quien sabe, podría ser muchas cosas y tener diferentes significados, y aunque intentó desentrañar lo que experimentó, el sueño le ganó y terminó durmiéndose más rápido de lo que se había preguntado.


Con el sol apareciéndose frente a la playa, Ark y Yuan salieron de la tienda con la intención de preparar una fogata donde calentarían la carne de lagarto que les había sobrado del día anterior. La playa estaba llena de todo tipo de algas coloridas debido a las fuertes lluvias de la noche. Gaviotas aterrizaban cerca de ellos con el fin de buscar moluscos y crustáceos para comer, pareciendo todo el lugar un zoológico marino.


-¿Alguna vez has comido cangrejo Yuan?- Pregunto Ark emocionado tras ver los cientos de cangrejos que pasaban al rededor suyo.


-No- Respondió mientras preparaba la fogata.


-Pues deberíamos de probarlo para saber a que sabe.


Ark agarra del suelo un cangrejo que iba pasando.


-No voy a probar esa porquería, tiene patas y pinzas, ¿no te da asco?


-Se ve suculento.


-Haya tu, yo me comeré el lagarto entonces.


Con una sonrisa en su rostro, Ark observó el cangrejo por todas lados, saltándole una duda.


-¿Como se preparara esto?


Canaly que estaba mirando con cariño a Ark responde.


«Tienes que partirlo a la mitad, quitarle los intestinos y branquias para luego asarlo directamente al fuego»


Ark obedece y realiza cada paso con suma precisión ayudándose de su daga.


-¿Así estará bien?


«Perfecto, ahora solo ásalo y disfruta del cangrejo cariño»


Sin perdida de tiempo empaló el crustáceo con un palo y comenzó a rostizarlo. Cuando Ark vio que el cangrejo ya estaba dorado, comenzó a comérselo como pudo, pues no tenía idea de como hacerlo. Yuan mordió su carne de lagarto sin emociones en su rostro, completamente diferente a su amigo, que disfrutaba de cada mordida.


«Más despacio velocista, nadie te va a quitar» Dijo Canaly sonriendo al ver a su amado feliz.


-Esta delicioso ¿Quieres un poco?


-No, prefiero esta carne salada antes que comerme esa cosa.


-Te lo pierdes.


Cada uno continuo con lo suyo hasta que no dejaron nada. Las energías con las que Ark lo hizo harían pensar a cualquiera que cuando se comiera todo el cangrejo, empezaría a devorarse sus propias manos. Yuan por su parte termino lentamente como peleando con su propio cuerpo para acabar, se notaba que no le gusto ni un poco esa carne, pero por sus prejuicios no quiso comer lo que Ark le ofrecía.


-Oye Ark, creo que se nos olvido el caballo en la ciudad- Dijo secamente con sus ojos pegados en la carne.


-¡Ahh! tienes razón ¿Dónde fue que lo dejamos?


-En la posada donde te comiste a Lucy.


«Que él no le hizo nada a esa tipa» Grito Canaly enojada.


-Bueno, tendré que ir yo solo por el, si vamos los dos podremos levantar sospechas por lo de ayer.


-No te tardes.


Hoy era domingo, el día de descanso que todos los habitantes del reino aprovechaban para disfrutar vagamente con sus familias, por lo que en este día era muy normal ver a gente del campo andando en las calles de la gran urbe, buscando cosas que en sus pequeños pueblos no encontrarían o disfrutando de comida bien preparada como la que comprarías en asaderos de carne la pulga.


Ark andaba entre las personas como alguien normal, de hecho, había dejado la túnica de asesino que le había regalado Rebeca en la playa y estaba solo con su camisa negra y pantalones cafés con un desgaste muy notorio.


«Valla Ark, se te nota mucho el cambio de vestimenta, ya no tienes esa aura de asesino entre las sombras y ahora pareces más a un jovencito que desea pasar una hermosa tarde romántica con su amada» Canaly caminaba al lado de él como si fuera una colegiala enamorada y pegadiza.


-Lo que tu digas, aunque no veo nada de romántico en ir por un caballo.


«Pues deberías de hacer algo para que la pasemos bien»


Ark suspiró por el acoso de Canaly. Nunca había tenido que sufrir por lo pegadiza que podría llegar a ser una mujer, por eso no sabía que hacer con ella, ni como tratarla, así que siempre mantenía ignorándola, aunque eso solo hacía que ella buscara aun más su atención. Esta vez era igual, Canaly al ver que la ignoraban descaradamente, intentaba utilizar todos sus dotes femeninos para que la vista de Ark cayera sobre ella; movía su cabello sensualmente, se ponía al frente de él para que viera su divina figura, incluso caminaba lento para que su trasero redondo golpeara con la pelvis de su amado, pero él con su mano derecha la tomaba de la cintura y la hacia a un lado.


"¿Que no entiendes que quiero que me veas?" Pensaba Canaly furiosa.


-Canaly ¿Podrías dejar de estorbar mi vista? Necesito recordar como llegar a la posada y tu me estas distrayendo con tu lindura.


La chica divina se derritió al instante, las dulces palabras de su amado habían hecho un efecto completo dentro de ella "Ósea que si me estaba viendo"


«Con mucho gusto» Canaly se aferro al brazo de Ark y no se separo de este. Su rostro rebozaba de felicidad, por fin después de tanto tiempo su amado le daba un cumplido.


"Entonces solo tengo que darle un cumplido y se quedara quieta. Bueno, al menos ya se como tenerla bajo control" Pensó tras verla sumisa y tranquila.


Un rato más llegaron a los establos de la posada donde casualmente estaba la señora que los había atendido mirando un caballo. El lugar no era muy limpio que digamos; gente iba de lado a lado cargando en carretillas el estiércol de los caballos, llenando el lugar con un aroma no tan grato al olfato. El suelo estaba barroso, no se sabía si era por la lluvia de la mañana o por los desechos de los animales.


-Buenas tardes doña Inés, vengo por el caballo que deje hace dos días.


La señora apenas lo vio se le puso la cara del mismo diablo enojado.


-¿Que te pasa muchachito? ¿Qué son estas horas de venir por este animal? Un poco más y lo vendía por un buen precio, me acabas de arruinar un gran negocio.


"Que señora tan descarada"


-Perdóneme, surgieron algunos inconvenientes.


-Inconvenientes son los que vas a tener si sigues así de irresponsable.


Doña Inés lo regañaba con ese clásico tono que utilizan las abuelas cuando están enojadas con sus nietos.


-Vuelvo a pedirle perdón Doña Inés.


-Mejor vete con ese caballo, no será que me de un infarto de la rabia por un buen negoció frustrado.


Ark le pone la silla de montar y lo cabestrea fuera del establo.


Ya lejos del lugar y sin que nadie lo escuchara, dice con rabia -Que señora tan cansona, ojala y si le de un infarto.


«Deja de desearle el mal a las personas, eso no es bueno para ti»


-Nadie te esta preguntando Canaly.


«Que grosero, en fin, ¿Qué vamos hacer ahorita? Podrías llevarme a un lugar donde solo estemos tu y yo para...»


-Vamos devuelta a la playa- Dijo Ark interrumpiéndola- No quiero estar en esta ciudad mucho tiempo y arriesgarme a que me encuentren.


«¿Por que nunca quieres pasar tiempo conmigo?»


Canaly obedeció frustrada por la carencia de deseos de Ark hacia ella.


Tras una caminata por una de las avenidas que se encontraba muy transcurrida, Ark perdió el rumbo de orientación y comenzó a recorrer una parte de The Uty que no conocía. Ni siquiera en Timitry se había perdido, y eso que en esa ciudad el trafico era mucho más insoportable que donde estaba. La razón principal era que en The Uty todas las rutas, tanto avenidas como calles, eran casi del mismo tamaño e iguales, completamente diferente a Timitry que, las únicas dos avenidas que había en la ciudad eran fáciles de diferenciar y notarías de inmediato que te habías metido por una calle.


«Ark ¿sabes donde estamos?»


-La verdad no se, juraría que estaba por esa avenida que te saca de la ciudad, pero ahora estoy mirando casas y edificios diferentes.


Capillas de iglesias habían en los alrededores, además de jardines eclesiásticos transcurridos por monjes y señores con trajes elegantes. Edificios únicos se alzaban ante los ojos de Ark, cada uno con su símbolo y estilo diferente, además de que cada persona que había en uno de estos edificios, vestía diferente a otra que estuviera en otro edificio. Era como estar en una frontera entre muchas naciones que lo único que los unía era un mismo líder supremo.


Canaly soltó un suspiro de reproche «No puedo creer que The Uty siga con esto»


-¿Con que?- Pregunto Ark emocionado al ver todo los grandes edificios, sus ojos brillaban como los de un niño que prueba un dulce por primera vez.


«The Uty siempre a tenido problemas con las diferentes denominaciones religiosas, como es una ciudad tan laica y multicultural que, prácticamente acepta todo tipo de pensamientos, es muy normal que veas tantos edificios para todo tipo de religiones»


-Pero si solo hay un Dios en todo este mundo ¿Por que habría diferentes religiones?


«Porque cada humano tiene diferentes formas de concebir al Creador. Nadie se esfuerza por conocerlo realmente, lo que genera que las mismas personas creen reglas tontas jactándose de orgullo al decir que Dios fue quien los mando a establecerlas por medio de ellos»


-Ya veo.


«Son solo unos tontos cariño, deberíamos de irnos para pasar tiempo juntos en la playa»


Canaly puso sus manos en el cuello de Ark mientras lo miraba con ternura. En su mente solo pasaba un pensamiento pícaro e indecente "Hazme tuya"


-¿Pero como quieres que lleguemos si estamos perdidos? Déjame preguntarle a alguien y ya nos vamos- Ark aparta las manos de Canaly de su cuello.


"Tonto, tonto, tonto" Pensaba mientras lo observaba alejarse.


Al lado de ellos había un edificio diferente a los demás, era el más grande de todos, el más hermoso y el que tenía el antejardín más enorme. Su estilo de construcción era moderno, hecho como si fuera un estadio de cubierta cerrada. El techo era blanco y sus paredes vidrios de color azul marino. Su puerta de entrada también hecha de vidrio estaba custodiada por dos grandes hombres que tenían en su rostro una gran sonrisa. En la parte superior casi pegando con el techo, brillaba con intensidad el nombre de la iglesia "La casa del creador"


-Valla ese lugar si que se ve hermoso, voy a entrar a ver que dicen.


«No lo hagas o te llevaras una desilusión muy grande»


Tras acercarse a la entrada, dejó el caballo amarrado a un árbol. Miles de personas entraban junto a Ark con sus esposas, padres e hijos. Familias enormes se aglomeraban en un orden perfecto para no tropezar con nadie.


El interior del recinto era enorme con capacidad para al menos unas diez mil personas. Cada silla era muy cómoda y bien cuidada. Las paredes del auditorio tenían luces iguales a las de la mansión del gobernador de Timitry, generando un ambiente tranquilo. El suelo estaba lleno de baldosas de coloro rojizo que al momento de ser iluminadas por las luces, reflejaban un tono morado a sus alrededores. También habían figuras de ángeles en los techos que rodeaban un eje central donde colgaba un candelabro gigante hecho de oro. Todo era hermoso y muy cálido.


-Wao- Ark miraba para todas partes. Ni siquiera en la mansión de las Güitrago se había sentido de esa forma.


Frente a todos había una plataforma hecha de roble fino y detrás había una gran Cruz clavada a la pared. El símbolo más importante de la religión de este mundo.


El evento comenzó cuando todas las luces del auditorio se apagaron de golpe, dejándolos a todos en completa oscuridad. En la plataforma se comenzaban a divisar a músicos y cantantes creando un ambiente propicio para un momento especial como este.


-Cántale al creador y empieza a dar gracias por el rey que puso en Ahet-Mit, vamos, recuerda que el creador es perfecto y Él sabe lo que hace. Osana al creador y Osana al rey. Tu mi creador perfecto te daré lo que más te agrada, mis pascales- Dijo un hombre con traje. Los ojos los tenía cerrados y parecía estar profundamente conmovido por algo.


Todas las personas en el auditorio se pararon, así que Ark hizo lo mismo. Un señor que estaba a su lado comenzó a cantar entre susurros mientras se movía de lado a lado, al igual que el hombre en la tarima, parecía conmovido.


-Mi Creador, te alabare y te honrare- Comenzaron a cantar la banda- Con lo que me cuesta, con mis pascales. Yo se que pusiste a Bajhuc como rey y lo respeto, no hablare mal de mi líder, ni hablare de lo que posee. Bendecirá el Creador a quien le da con amor, pues el dará a quien mucho da. Oh mi creador, yo te daré lo que te agrada, me das aliento cuando te doy y a mi me falta.


Ark miraba a los que tenía a su alrededor, cada uno conectado con lo que el hombre decía. No sabía lo que estaba pasando, pero estaba deseoso de conocer más sobre como el hombre hablaba del Creador, y así empezar a conocer ese supremo ser más profundamente. Las canciones no le llamaban mucho la atención, parecían ser hechas exclusivamente para pedir dinero aunque de una forma más elegante y religiosa.


Otro hombre subió a la tarima vestido más elegantemente que los demás. En su muñeca había un reloj de oro y en su cuello colgaba una cruz también de oro. Su cabello estaba bien cuidado y peinado aunque lo tenía largo hacia arriba. No se notaba que fuera tan viejo, parecía ser un adulto que apenas esta llegando a los 40 y con un buen porte muscular.


-Hola querida iglesia, hoy les tengo un mensaje muy especial, hablaremos del pecado original ¿Saben cuál fue la causa por la que salimos del jardín de Balen?- Hubo un breve silencio- ¡Exacto!- Grito de repente- Fue porque no dimos el diezmo, eso esta muy claro en las escrituras del creador, tomamos lo único que no debíamos de tomar; la manzana del árbol de la justicia, ese árbol representa el diezmo y el hombre lo tomo para si, no fue capaz de respetar la voluntad del creador. Quien da lo que al creador le pertenece, el Creador lo bendice. Quien no da lo que al creador le pertenece, el Creador lo maldice y se va para el infierno.


-Amen- Gritó alguien al lado de Ark


-No entiendo ¿Esto que tiene que ver con el Creador?- Dijo Ark sutilmente solo para que Canaly lo escuchara.


«Te están diciendo que al Creador le agrada que tu le des dinero a la iglesia»


-¿Enserio? Todas las visiones que he tenido me dicen algo un poco diferente, ósea al Creador si le gusta que ayudes a la gente ya sea con dinero o buenas obras, pero no creo que meterle miedo a la gente sea la forma correcta de que lo hagan.


-Tomaron lo que al Creador le pertenecía, se preguntaron ¿Qué pasara si lo tuviéramos? Así que yo les digo, no sean prejuiciosos, no miren si el líder tiene una hermosa mujer, que si la carroza en la que se transporta esta hecha de los materiales más finos, que si tiene una fortuna considerada de 10 mil pascales de oro, ¡¡Olvídense de eso!!


Entonces mientras Ark dudaba de lo que sabía del Creador, escuchando absorto y confundido lo que el Líder de la iglesia decía, el creador abrió por unos instantes sus ojos espirituales para que viera lo que en verdad sucedía en todo el auditorio:


Toda la iglesia se tornaba de un gris opácante con tonalidades rojas parecidas a lo que uno se encuentra en el infierno. A sus alrededores habían personas muertas que eran rodeadas por moscas.


Ark no sabía lo que estaba pasando. Había sentido un cambio brusco de sintonía que lo desoriento por unos instantes. Fue como pasar de estar en la superficie a mil metros debajo del mar. Su cabeza le presionaba con fuerza los sesos, su respiración se sentía agitada.


-Por eso el diezmo es tan importante, porque demuestra que tu deseas hacer la voluntad del creador.


La gente aplaudía de emoción.


-El hombre no quiso obedecer la autoridad, por ende, ustedes obedezcan al Rey, no juzguen lo que haga, sométanse ante él pues las escrituras dicen "Respeta a tu autoridad" El Rey es nuestra autoridad aquí en la tierra y el solo busca lo bueno para este reino, es un pastor que se preocupa por su rebaño.


Ark miraba a su alrededor desconcertado y solo veía cuerpos en un estado de descomposición avanzado, lo que lo confundía aun más. Ratas comiéndose los rostros de los muertos, algunas dentro de sus bocas, otras perforando sus pieles y saliendo de sus cuerpos. Todo eso veía de una forma totalmente clara y real.


No pudo soportar el asco que le generaba todo y se llevo las manos a su boca para no vomitar. Intentó pararse y dar unos pasos para calmarse, pero esto solo hiso que se percatara que sangre rodeaba sus pies junto con extremidades humanas.


-Bajhuc nuestro rey es una gran persona que tuve el privilegio de conocer, nos ha ayudado de manera sobreabundante como se debe hacer. Si él que es importante nos ayuda dándonos pascales ¿Por que nosotros "La casa del Creador" no nos ayudamos nosotros mismos dándome pascales?- Tose- Digo dando al templo pascales. Miren en Timitry lo que sucedió; unos impíos y herejes se levantaron y la tomaron, yendo en contra del Rey, quieren usurpar lo que no les pertenece, desean salir del eslabón en el que se les permitió estar. Sinceramente, que el Creador los perdone porque no saben lo que hacen.


Ark comenzó analizar de donde provenía la sangre y vio que esta emergía desde el altar, pero el altar ya no era de roble, era de carne humana incrustada con partes humanas, y además de ver esa porquería visual, demonios intentaban desesperadamente salir del altar, rasgando la carne en el proceso. Quejidos de dolor comenzaban a salir, almas empezaban a volar por todo el lugar.


Sin poder resistirse a una fuerza superior, Ark se vio obligado a caminar hacia el altar. Cada paso que daba, hacía que los cadáveres giraran su cabeza para mirarlo fijamente, ya sea un poco o completamente haciendo que los huesos de la columna se rompieran en el proceso. Algo asqueroso y repugnante, porque además le sonreían con ratas en sus bocas o gusanos saliendo de ella.


El líder que todavía no notaba la presencia de Ark, seguía hablando con entusiasmo.


-Dejemos la idea de la revolución y entendamos que los caminos del creador son perfectos.


La gente se levantaba a aplaudir.


-Y ahora que estamos aquí, vengan y alaben al creador con mis Diezmos- Tose- Digo los diezmos.


La mayoría de las personas que habían, comenzaron a dirigirse hacia el altar para dejar sus pascales. Ark que les estaba estorbando, lo iban empujando a un lado sin importarles absolutamente nada. La gente avanzaba errática y desesperada como una estampida de huelles salvajes que huyen de su cazador.


Él caminó despacio, perdido en lo que veía, muertos se abalanzaban con euforia hacia adelante para tomar tan solo una pisca de agua que salía de las grietas de un altar fragmentado por la codicia.


-Recuerden que el otro Domingo 13 de Septoember tendremos el día de cumpleaños del creador, así que traigan lo mejor que tengan para disfrutar de esta gran fiesta.


Ark logró acercarse lo suficiente al altar, para poder ver en el una pila de cadáveres en forma de pirámide que en la punta tenía una cabeza que se reía de todos ellos.


El Creador entonces le devuelve la vista natural a Ark que confundido se devuelve y camina en contra de la gente cegada por las palabras de un hombre guiado por demonios.


-Eso fue horrible- Dijo cuando salió del lugar


«Te dije que te ibas a arrepentir»


-¿Como es posible que utilicen el nombre de un ser tan Santo para oprimir a la gente?


«Así son los humanos»


-Me voy de aquí, necesito tiempo para procesar lo que vi.


Y así, Ark retoma su camino hacia la playa.


Por otra parte, en las oficinas de una iglesia ubicada en el remoto infierno, se guardaban secretos oscuros que retumbaban a gran fuerza las paredes de un templo corrompido. El líder superior, el que todos amaban, guardaba solo pecados en su conciencia; una conciencia tan viva que, poco a poco lo iba carcomiendo hasta la muerte. Ese día, después de la reunión final de las dos de la tarde, se adentro en su oficina buscando paz, pero no le duro mucho, pues uno de sus discípulos interrumpió su espacio con golpes insistentes en la puerta. Molesto abrió.


-Stephan llegaste- Su voz era tan afilada como su mirada- Entra antes que te vean.


El chico nervioso entró y cerro la puerta.


-¿Me necesitas?-Preguntó nervioso. Su mirada se escondía con miedo de los ojos aterradores del líder


-Sabe que si, ven aquí- Contesto con voz tierna y suave.


Stephan se acercó y tan pronto estuvo a su lado, fue abofeteado sin previo aviso.


-¿Sabes por que fue?


Stephan puso su mano en la mejilla mientras negaba con la cabeza.


-Te dije que no te acercaras a nadie en esta iglesia aparte de mi, a lo lejos te vi con él, tan cerca y cariñoso que me dio asco ¡Ves lo que me haces hacer!- Gritó histérico.


La hipocresía se alzo entre ellos y el líder del joven con perspicacia le robo un beso bruscamente. Stephan no sabía en que momento había sucedido todo esto, como había acabado entre sus redes, como su alma, su cuerpo y mente ya no le pertenecían y ahora eran propiedad de ese tipo asqueroso que su madre le había presentado para que lo guiara espiritualmente. Aquel acto de amor sucedió sin más, todo era grotesco y carente de sentimientos para Stephan.


Diez minutos después, cuando ya todo había acabado, el chico se vestía bajo la mirada del líder.


-Ni una palabra de esto o te ira peor de lo que ya estas.


Stephan asintió sin palabra alguna y se retiro.


El líder recostado en su sofá, recordaba todas las veces que había hecho lo mismo con una sonrisa macabra en el rostro. Sabía lo que hacia, sabía que estaba mal, sin embargo, amaba esa sensación, le encantaba esa forma en que la gente lo miraba sin saber la verdad de lo que sucedía entre aquella puerta corrediza que separaba lo que muchos consideraban santo y su oficina. Alegremente se levanto y acomodo su ropa frente al espejo, al mirarse recito una pequeña oración solo escuchable para si mismo. Terminado todo salió de su oficina y dela iglesia por la puerta principal. Las personas que aun estaban cerca lo saludaban felizmente sin saber lo que él había hecho hace 15 minutos. Una carroza comparable con la de la señora Miraf y la de las hermanas Güitrago lo recogió. Sin más se subió y partió para su casa.


En la avenida principal la carroza transitaba como oro en un barrial. En el camino, el vehiculó casi atropella a un hombre cabestrando un caballo.


-¡Fíjate por donde andas!- Grito el Chofer de la carroza.


El líder a través de la ventana, miro con desdén al hombre, pero apenas sus miradas se entrecruzaron, sintió como si la muerte lo hubiera visto.


***

 

Ark regresó a la playa dos horas después que encontró la avenida correcta. Todavía estaba tenso y su aspecto lo demostraba, tenía los ojos un poco caídos, su boca estaba quieta, sin emoción alguna, sus manos estaban guardadas en los bolsillos del pantalón. La clásica figura que siempre ostentaba, pero esta vez sin la túnica.


Más lo que Ark sentía desapareció al instante en que vio a Yuan.


Su amigo estaba corriendo detrás de unos cangrejos con la espalda doblada hasta la mitad del cuerpo. En la fogata había dos grandes ramas con cinco cangrejos atravesados cada uno mientras el fuego los asaba.


«Tu amigo Yuan al parecer le gustó mucho el cangrejo»


-Jaja, eso parece. Oye Yuan- Gritó.


-¿Que?- Respondió aun persiguiendo un cangrejo.


-¿No que no te gustaban?


-Probé uno para saber si me estabas mintiendo para que yo me comiera uno, pero resultaron ser sabrosos.


Yuan se tiraba al suelo y agarraba los cangrejos de una forma un tanto peculiar, ya que no era él quien los atrapaba, sino los mismos cangrejos a él, que sujetaban su rostro, manos y torso con las pinzas, para luego llevarlos colgando de su cuerpo hacia la fogata donde los mataba y cortaba a la mitad.


«Si que es un tanto salvaje para las cosas» Dijo Canaly con un disgusto sorpresivo al ver lo que hacía.


-Eso es una forma muy peculiar de atraparlos, ¿acaso no te duele?


-Al principio si, pero ya me acostumbre a el dolor de las tenazas.


-Ah- Contestó desinteresado- ¿Y como esta tu mano?


-Bien, bien que digamos, no-


De hecho las vendas de sus manos estaban rojas y líneas de sangre recorrían su brazo y caían a la arena. Sus heridas estaban abiertas, probablemente infectándose con el pasar del tiempo por no tener un buen tratamiento.


-¿Pero que estabas haciendo?- Dijo Ark exaltado


-Los cangrejos me hicieron eso.


-Tienes que quedarte quieto- Suspira- Mañana iremos a The Uty para comprarte gazas y alcohol.


-Si, suena bien y podremos ir rápido, ya tenemos caballo.


El resto de la tarde comieron cangrejos hasta estar saciados. Yuan había descubierto unas yerbas en los matorrales que utilizó para adobar, multiplicando en gran manera el sabor del cangrejo. Las gaviotas bajaban por el olor y a veces les robaban uno que otro crustáceo, por lo que estaban atentos a cualquier irrupción de estas benditas aves.


A eso de las seis de la tarde, cuando el frío comenzaba hacerse presente, ambos se fueron a descansar dentro de la tienda improvisada. Yuan se quedo dormido al instante recostado en unas velas que trajo e hiso como cama. Ark también intento dormir recostado en lo más suave que había en ese lugar; los muslos de Canaly que ella siempre le prestaba para descansar.


«Oye no te duermas» Dijo Canaly moviendo sus muslos «Tienes que estudiar las profecías, levántate»


-Ay- Contesto Ark cansado y sin ganas de hacer nada- Mañana lo hago.


«No, lo vas hacer hoy y si quieres dormir, tendrás que buscar algo más en donde apoyar tu cabeza» Canaly desaparece.


-Ah- Suspiró con rabia- Esta bien, ya voy.


Ark se levantó de la arena y agarró el libro que había pedido prestado, para iniciar su auto entrenamiento.


«¿Y no piensas llevarme contigo? Que descarado eres. Hmph»


Se devuelve y toma la espada complaciendo así a una chica muy celosa.


A las afueras el sol comenzaba a ocultarse y la luna a aparecer. Las olas chocaban con calma en la playa y la brisa serena golpeaba con ternura el rostro de Ark.


-Bueno, haber que toca hacer hoy


El chico abre el libró y ojea una de las primeras oraciones de la profecía del agua, la más fácil de dominar según el libro.


-Haber, haber, haber- Dice mientras su vista recorre las paginas -Este se ve fácil. "Agua frágil que nadie noto, vuélvete fuerte y veloz por mi amor"


Una gota de agua formada en los dedos de Ark salió disparada a una velocidad no mayor a 20 kilómetros por hora que al final cayo en alta mar como una simple gota de lluvia.


-¿Eso es todo? ¿Cómo voy a matar a alguien con esta cosa?- Dijo frustrado.


«Valla, tu si que eres muy malo en esto de la profecía»


-Gracias Canaly, no lo había notado.


«De nada» Contesto alegre.


"¿Enserio no entendiste el sarcasmo?"


-En fin, volveré hacer la oración para saber como mejorarla.


Ark cerro los ojos intentando concentrarse lo más que podía y volvió a recitar las mismas palabras, pero de forma más lenta. No sintió nada y la oración volvió hacer débil, incluso más que la primera vez.


-Carajo, no paso nada, lo intentare otra vez.


No hubo ningún cambio.


-Otra vez.


Tampoco


-Otra vez.


No obtuvo nada.


-¿Que sucede?- Se preguntó observando su mano.


«Deberías de probar con otra oración de otro elemento, de seguro tu fuerte no es el agua»


-Tienes razón, probare con el fuego, eso siempre ha llamado mi atención, más cuando te conocí.


"Jijiji. Si que sabes hacer feliz a una chica" Canaly tenía una sonrisa amplia en su rostro, incluso casi se le salía.


-Haber, haber- Sus ojos volvían a recorrer todo el libro- Aquí hay una. "Pequeña luz de la vela, refléjate hoy aquí y alumbra la oscuridad que hay en mí"


Una pequeña llamarada comparable a la de una vela salió de la punta de su dedo, iluminando opacamente la oscuridad que ya llegaba.


-Ohhh- Dijo Ark sorprendido- Esta si se ve útil para cuando no tenga ninguna antorcha con la cual alumbrar.


Ojeo el libro para tener más información sobre esta oración.


"Esta oración hace parte de las oraciones de combustión, las cuales para mantenerse activas necesitan consumir energía vital, entre más fuerte conviertas la oración, más energía gastaras.


Pd: Tengan en cuenta no mantenerla activa mucho tiempo, pues sucede algo curioso, entre más tiempo activa, más energía gasta. Ejemplo: 2-4-8-16"


-Tiene sentido supongo, aunque ¿Cómo aumento tu poder?


Miró con desdén la llama de la punta de su dedo.


-Más poder- Agitó su dedo y nada- Eh... Fuerza, fuego, llamarada


Aun nada


-haber- Comenzó a decir palabras sin sentido sin obtener ninguna respuesta -No entiendo como mejorar esta cosa- Dijo desanimado.

 

«Este...¿por que no utilizas las oraciones divinas? Al final de cuentas fue lo último que hiciste ¿no?»


-Probemos.


Con desanimo recorrió nuevamente sus ojos el libro.


-Aquí hay una "Santo Espíritu, ven reposa, te anhelo a ti, muévete aquí"


No sucedió nada, absolutamente nada, ninguna figura se apareció, ninguna cosa resulto.


-¿Que? No entiendo.


Ark revisó el libro para leer que era lo que hacía esta oración novata. El libro decía que tenía que aparecer un has de luz que atacaría a lo primero que lo mandaras.


-No sirvo para esto.


«Tienes razón, mejor descansa y mañana lo vuelves a intentar, de seguro lograras algo distinto»


-Sera el mismo resultado


Se sentía un inútil, no entendía como no podía realizar las oraciones más sencillas según el libro, pero si podía literalmente explotar una habitación en llamas como aquella vez en Rimbrin. Algo estaba haciendo mal pero no entendía que, ¿Acaso le faltaba una motivación ajena al deseo de aprender? Me explicó, en aquella situación contra los del gremio de Ornir, Yuan estaba a segundos de morir, si él no hacia nada, su amigo de toda la vida hubiera muerto. Tal vez ese sentimiento lo había obligado si o si, hacer algo para salvarlo. Muy diferente a lo que estaba haciendo ahora, que era simplemente intentar comprender las ramas de la profecía.


«No digas eso, ten fe de tus habilidades. Si quieres te consuelo en la noche, tu ya sabes como....» Canaly lo miro pícaramente.


Ark no la ve, simplemente toma la espada y se va a la tienda para descansar. Ya dentro, se recostó en los suaves muslos de Canaly. Ella mientras tanto le acariciaba el cabello. Estuvo pensativo un buen tiempo, intentando recordar todas las sensaciones de las veces que utilizó las profecías a su favor, pero no logró hallar ningún patrón que le permitiera descubrir algo.


«Relájate un poco, con la mente tranquila podrás comprender mejor lo que ahora no entiendes»


-Intentare dormir un poco.


Unos cinco minutos después, Ark dormía tranquilo como niño pequeño.


"Que lindo te ves durmiendo. Ojala me dejaras estar contigo, aunque solo sea un momento"


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