EL REGRESO DEL GENIO DEL FÚTBOL
Capítulo 23: Dos semanas para prepararse
Después del sorteo, el equipo de Seiryu Academy recibió una noticia importante.
El primer partido contra Byakko Academy sería dentro de dos semanas.
El capitán reunió a todos los jugadores en la cancha.
—Tenemos catorce días.
Todos se miraron.
—¿Catorce?
—Sí —respondió Liam—. Y vamos a aprovechar cada uno.
El capitán levantó la voz:
—¡Desde hoy empezamos!
Primer día
Los jugadores comenzaron con ejercicios físicos, coordinación y velocidad.
Liam observaba atentamente.
—¡Más rápido, Renji!
—¡Estoy intentando!
—No intentes. Hacelo.
Renji aceleró.
Después Liam pasó con los mediocampistas.
—Sora, recibí y girá.
—¡Sí!
—Kenji, no te quedes parado después del pase. Movete.
—¡Entendido!
Liam también trabajó con los delanteros.
—Hiro, cuando yo tenga la pelota, buscá el espacio.
—¿Así?
—Exactamente.
Liam le dio un pase largo.
Hiro corrió y consiguió controlar el balón.
—¡Bien! —gritó el capitán.
Los días pasaron
Día tras día, Seiryu continuó entrenando.
Día 3.
Pases rápidos.
Movimientos sin balón.
Presión.
Salida desde el fondo.
Día 5.
Remates.
Centros.
Jugadas preparadas.
Liam comenzó a enseñarles algo que no habían trabajado demasiado antes.
—No quiero que dependan solamente de mí.
Todos lo miraron.
—¿Entonces?
—Quiero que puedan jugar aunque yo no tenga la pelota.
El capitán asintió.
—Tiene sentido.
—Si Byakko manda tres jugadores sobre mí, ustedes tienen que aprovechar los espacios que quedan.
Los jugadores comenzaron a comprender.
Liam no quería convertirse en el único jugador importante del equipo.
Quería convertir a Seiryu en un verdadero equipo.
Día 8
Durante un entrenamiento, Liam recibió la pelota y varios compañeros intentaron presionarlo.
Liam hizo un pase hacia Sora.
—¡Ahora!
Sora encontró a Kenji.
Kenji pasó hacia Yuto.
Yuto centró.
Hiro remató.
¡Gol!
Los jugadores celebraron.
Liam sonrió.
—Eso es.
El capitán se acercó.
—Cada día jugamos mejor.
—Todavía falta.
—¿Todavía?
Liam señaló el campo.
—Byakko no nos va a regalar nada.
Día 11
El cansancio comenzaba a aparecer.
Pero nadie abandonaba.
Daichi entrenaba sus atajadas.
Renji y Kaito trabajaban los laterales.
Haru e Itsuki practicaban la defensa.
Sora y Kenji perfeccionaban el mediocampo.
Yuto trabajaba sus desbordes.
Hiro mejoraba sus movimientos como delantero.
Mientras Liam dirigía el entrenamiento.
Desde las gradas, Hito y Maxi observaban.
—Están cambiando —dijo Hito.
Maxi asintió.
—Ya no parecen el equipo que vimos al principio.
Hito sonrió.
—Liam está consiguiendo algo importante.
—¿Qué?
—Que todos crean que pueden ganar.
Día 14
Finalmente llegó el último entrenamiento antes del partido.
El capitán reunió al equipo.
—Mañana es el día.
Todos estaban concentrados.
Liam miró a sus compañeros.
—No importa que Byakko esté entre las mejores academias.
Hizo una pausa.
—Nosotros también tenemos derecho a ganar.
Todos levantaron la cabeza.
—Juguemos como entrenamos.
El capitán extendió la mano.
—¡Seiryu!
Todos pusieron sus manos encima.
—¡SEIRYU!
Liam sonrió.
El primer partido del torneo estaba a solo unas horas.
Y al otro lado estaría uno de los mejores mediocampistas de Japón:
Shousei Inukami.
El jugador de Byakko que Liam había conocido semanas atrás.
Ahora ya no serían conocidos.
Serían rivales.
Continuará...