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Capítulo 1: Encuentros y Primeras Impresiones

Aezax23

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Capítulo 1: Encuentros y Primeras Impresiones

Era un día soleado, sin una sola nube en el cielo, en el colegio Armonía Celestial, un lugar dedicado a la convivencia entre estudiantes con y sin poderes, promoviendo un futuro sin discriminación para ambas partes. Y ahora, nuestra atención se centra en una estudiante cuya belleza encanta a todo aquel que la ve: Elara, la más dulce y aparentemente tierna de toda la escuela.

Nota del autor :se que información que no les interesa y que se les olvidara al rato pero lo pongo porque me da la regalada gana.

Elara caminaba con una gracia natural que parecía casi ensayada. Su cabello largo y brillante caía en suaves ondas alrededor de su rostro, y llevaba un vestido de diseño elegante en tonos pastel que acentuaba su figura esbelta. Detalles como un lazo delicado en la cintura y zapatos impecablemente combinados completaban su look, dándole un aire de perfección. A cada paso, parecía irradiar luz, un efecto que no era solo por su presencia sino también por su habilidad de proyectar felicidad y calma a los demás.

Detrás de ella caminaba un grupo de alumnos, hombres y mujeres por igual, que la seguían y alababan. A su lado estaban sus mejores amigas selectas: Mei, con su cabello corto y práctico, vestida con un uniforme impecable que reflejaba su personalidad sensata, y Sakura, con un estilo más colorido y alegre, usando accesorios que resaltaban su energía vibrante.

Alumno: eres tan hermosa como siempre, Elara.

Alumna: Es que simplemente eres perfecta.

Elara: (con una voz melosa) Oh, no es para tanto. Hoy amanecí con el pelo rebelde.

Alumno: ¡No digas eso! Tu cabello luce sedoso, sin un solo nudo.

Alumna: Ni siquiera con los mejores champús y cepillados podría tenerlo así.
Los elogios seguían fluyendo, uno tras otro, mientras Elara los recibía con sonrisas.
Pero en su mente, su orgullo y ego se inflaban con cada palabra.
Elara (pensando) (Otro día en el que todos me elogian como la reina que soy. No hay un
solo alumno o profesor que no sucumba a mis encantos. Todos caen rendidos a mis
pies. Esto es tan fácil...)

Mei: (con tono práctico) Recuerda que tenemos clases de historia en dos minutos.
Elara: (con dulzura) ¿En serio? Se me había olvidado.
(Volteando hacia su séquito) ¿Alguno podría ayudarme con la tarea?
Todos levantaron la mano al mismo tiempo, insistiendo en que los eligiera.

Elara: (pensando) (Con todos ellos dispuestos a ayudarme, no necesito hacer nada. Mi
vida es demasiado sencilla...)

Sakura: ¡Eres tan adorable cuando pides ayuda!
Mei: (rodando los ojos) No exageres.
Sakura: No puedo evitarlo. Es que se ve tan tierna...
Mei suspiró ante la respuesta de su amiga, mientras el grupo continuaba caminando.
Mientras Tanto
En los pasillos de la escuela, Riku, con su característica sonrisa contagiosa, esperaba
en la entrada con entusiasmo. Llevaba el uniforme escolar, aunque lo usaba de manera
un poco descuidada, con la corbata floja y los zapatos ligeramente gastados, lo que le
daba un aire despreocupado. Los estudiantes que pasaban junto a él no podían evitar

sonreír; su energía era simplemente imposible de ignorar. Aunque solo llevaba un par de
meses en la escuela, ya había dejado una marca en todos a su alrededor. Bueno,
excepto en los profesores, para quienes era más un dolor de cabeza que otra cosa.

Alumno: Buenos días, Riku.

Riku: ¡Buenos días!

Alumno: ¿Puedes ayudarme a llevar estos libros a la biblioteca?

Riku: Hoy no puedo, lo siento. Estoy esperando a un amigo que se está inscribiendo, y
tengo que darle el tour.
Alumno: Oh, si es amigo tuyo, entonces seguro es tan alegre como tú.
Riku: (riendo) No contaría con eso. Pero bueno, nos vemos luego.
De repente, su cara se iluminó al ver una figura acercándose. Era Kai, un chico de
complexión delgada pero con hombros marcados bajo su camisa, lo que insinuaba una
fuerza oculta. Llevaba el uniforme escolar, pero de manera holgada, con la chaqueta
mal abotonada y los pantalones que parecían un poco más grandes de lo necesario.
Su cabello oscuro caía ligeramente sobre sus ojos, y su rostro mostraba una expresión
de fastidio, como si estuviera cargando el peso del mundo.
Riku: (gritando) ¡Kai! ¡Sí viniste!
Los estudiantes cercanos se giraron, esperando ver a alguien tan carismático como
Riku, pero lo que vieron los dejó perplejos. Kai se acercaba con una expresión apática y
un andar pesado, como si cada paso le costara un esfuerzo monumental.
Riku: (intentando abrazarlo) ¡Hermano de alma!

Kai extendió un brazo para detenerlo.
Kai: Sigues siendo igual de escandaloso.
Riku: (riendo) Y tú sigues siendo el mismo amargado de siempre.
Kai: ¿Tienes que gritar tanto?
Riku: (riendo aún más fuerte) ¡Sí! ¡Yahoo! (tira de su brazo) Vámonos, tengo que
enseñarte todo.
El Encuentro con Elara
Mientras tanto, en los pasillos, Elara y su séquito seguían caminando, rodeados por sus
habituales halagos. Pero algo llamó la atención de Elara. A lo lejos, vio a Riku,
acompañado de alguien que no reconoció de inmediato.
Elara: (curiosa) ¿Quién es él?
Un alumno cercano se adelantó para responder.
Alumno: Debe ser el amigo de Riku, recién se inscribió.
Elara: (pensando) (Alguien nuevo... otro más que va a sucumbir a mis encantos.)
De vuelta con Kai y Riku, este último señalaba alegremente hacia el comedor y otros
puntos de interés, hasta que su mirada se posó en Elara.
Riku: (señalándola con entusiasmo) ¡Y esa, amigo mío, es Elara! La chica más popular
de la escuela. Algunos dicen que su sonrisa podría curar el estrés de toda una
generación. Y de paso, su poder es hacer felices a los demás y crear ilusiones kawaii.
Kai miró brevemente a Elara, y de inmediato su expresión se endureció. Algo en la

manera en que ella interactuaba con los demás le causaba molestia.
Kai: (con frialdad) Se ve insoportable.
Riku: (sorprendido) ¿Qué? Acabas de insultar al tesoro nacional de esta escuela. No sé
si eres valiente o suicida, pero diré que es lo primero.
En ese momento, Elara, con su sonrisa dulce habitual, se acercó a ellos.
Elara: (encantadora) ¿Eres nuevo, cierto? Pues déjame darte la bienvenida a nuestra
hermosa institución.
Alumno: ¡Qué humilde!
Alumno 2: ¡No hay quien se le compare!
Kai: (sin emoción) Ajá. (Pasa junto a ella sin siquiera mirarla.)
Riku: (tratando de salvar la situación) ¡Discúlpalo! Es tímido.
Elara, por su parte, estaba incrédula. ¿Alguien había osado ignorarla por completo?
Elara:(pensando) (Es imposible... ¡Soy Elara! Soy la perfección en persona. ¡No dejaré
que un recién llegado desafíe mi belleza! Haré que se enamore de mí, como todos los
demás.)
Después de clases, Elara y sus amigas Mei y Sakura caminaron decididas por los
pasillos en busca de Riku. Si querían que Kai cayera rendido a los pies de Elara,
necesitarían toda la información posible.
Elara: (con su sonrisa más encantadora) Hola, Riku. ¿Tienes un minuto?
Riku: (con una inclinación teatral) Para la chica más linda y dulce de toda la escuela, por

supuesto. ¿Qué puede hacer tu humilde servidor por ti?
Elara: (con tono inocente) ¿Qué me puedes decir de tu amigo Kai?
Riku: (arqueando una ceja) ¿Y por qué la curiosidad?
Elara: (colocando una mano sobre su pecho, fingiendo preocupación) Oh, no es por
nada especial. Es solo que lo veo muy... deprimido. Pensé que podría hacer algo para
animarlo.
Riku: (riendo) Ah, eso... No, él siempre es así. Especialmente por su poder.
Elara: (con interés) ¿Qué poder?
Riku: (adoptando un tono más relajado) Puede hacer que las personas se depriman y
entristezcan, incluso a sí mismo. Pero, te lo digo, él es así con o sin sus poderes. Todo
el tiempo, las 24/7. Créeme.
Mei: (cruzando los brazos) ¿Y cómo alguien tan simpático y alegre como tú se hizo
amigo de alguien como él? Digo, no parece encajar con tu círculo de amigos...
Mientras Riku se distraía respondiendo, Mei, siempre la más organizada del grupo, sacó
un pequeño cuaderno y comenzó a tomar notas rápidas. Si iban a hacer que Kai se
interesara por Elara, necesitarían toda la información posible.
Riku: (encogiéndose de hombros) Bueno, me temo que esa historia es... complicada.
Pero si le dan una oportunidad, verán que es un buen tipo. A su manera.
Elara: (esperanzada) ¿Y hay algo que le guste en particular?
Riku: (haciendo una pausa) Uh, me la pusiste difícil... Veamos... A él no le gustan las
chicas.

Sakura: (boquiabierta) ¿Acaso él es...?
Riku: (riéndose) ¡No, no, no! No es eso. Hablo en el sentido general. No le agradan las
chicas, ni los chicos, ni los animales, ni los lugares con demasiada luz... Prácticamente
odia casi todo. Bueno, salvo los libros y la historia.
Elara, Mei y Sakura voltearon todas al mismo tiempo hacia Kai, que estaba sentado bajo
un árbol, recostado y absorto en un libro. Su postura relajada y la expresión calmada en
su rostro lo hacían ver completamente ajeno al resto del mundo.
Riku: (señalándolo) Eso sí, algo que lo irrita mucho es que lo interrumpan cuando está
leyendo. Así que... será mejor que no lo molesten. (Mira a su alrededor) ¿Dónde está
Elara?
Sakura: (señalando hacia Kai) Fue a hablar con él.
Riku: (poniéndose una mano en la frente y haciendo la señal de la cruz) Dios... te ruego
que no detone la tercera guerra mundial.
Interrupción no deseada
Mientras tanto, Kai, completamente sumergido en las páginas de su libro, no notó la
presencia de Elara hasta que ella bajó el libro con suavidad para que la mirara.
Elara: (con una sonrisa dulce) Hola, Kai. ¿Qué lees?
Kai: (con frialdad) ¿Y a ti qué te importa?
Elara: (riendo nerviosamente) Ah... Bueno, es que quería conocerte mejor.
Kai: (volviendo a cubrirse con el libro)Pues yo no quiero conocerte.
Elara: (pensando) (¿Qué le pasa? Nadie puede ser tan antipático...)

(Hablando) Escucha, si hice o dije algo que te molestó, te pido disculpas. ¿Qué tal si empezamos de nuevo? Soy Elara

Kai: (interrumpiéndola) No te pedí tu nombre completo.

Elara: (tratando de mantener la compostura) Bueno, pensé que sería más cortés
presentarme para fomentar una buena amistad.
(Pensando) (Qué irritante, pero no me dejaré vencer tan fácilmente.)

Sus ojos se posaron en la portada del libro de Kai y una idea surgió en su mente.

Elara: (señalando el título) ¿Historia griega, eh? Entonces te gustan las aventuras de los dioses. Como el dios del rayo, Thor, ¿no?

Kai: (suspirando profundamente, sin levantar la vista) Primero, Thor es un dios nórdico, no griego, y es el dios del trueno, no del rayo. Segundo, el dios del que hablas es Zeus, dios del Olimpo y del rayo.

Elara: (poniendo cara de culpable) Ay, qué descuidada soy. ¿Podrías enseñarme un
poco de historia para no volverme a equivocar?
(Pensando) (Perfecto. Con esto, pasaremos mucho tiempo juntos. Me haré la tonta en
historia, lo haré reír y, eventualmente, se enamorará de mí.)

Kai: (cerrando el libro y poniéndose de pie) No, gracias.

Elara: (desconcertada, intentando mantener su sonrisa) ¿Qué?

Kai: (mirándola directamente) Alguien que no se esfuerza en aprender lo básico no
merece mi tiempo. Si tanto quieres saber de historia, ve a una biblioteca. Eso no te
matará.
(Se da la vuelta y se aleja con calma.)

El murmullo de los estudiantes cercanos llenó el ambiente, pero Elara seguía de pie,

completamente estática. Nadie, en toda su vida, le había hablado de manera tan directa y fría.

Elara (pensando) (Eres un hueso duro de roer, lo admito. Pero no perderé la compostura. Seré yo quien quiebre tu voluntad de hierro, cueste lo que cueste... Aunque, ahora que lo pienso, eso sonó raro... ¡Como sea! No me rendiré. Haré que caigas ante mí.)

El sonido de la campana marcó el fin del día, pero en la mente de Elara, este era solo el comienzo de su desafío.

Elara: (con determinación) Después de clases...

Cuando todos se dirigieron a sus respectivas clases, Elara seguía siendo el centro de atención. Entró al salón con su habitual gracia, y todas las miradas se dirigieron hacia ella. Como siempre, eligió el asiento en el centro del aula, donde podía ser vista desde cualquier esquina. Mei tomó asiento en la primera fila para estar cerca de la profesora y tomar apuntes, mientras que Sakura se sentó detrás de Elara. Riku, fiel a su estilo, se acomodó en el fondo, listo para flojear.

La profesora entró al aula con una sonrisa profesional.

Profesora: Buenos días, clase.

Todos: Buenos días, profesora.

Profesora: (mirando a Riku) Y ya te vi, Riku. No quiero que estés de perezoso en mi aula.

Riku: (bostezando) Tenía que intentarlo.

Profesora: (volteando hacia Elara) Y, Elara, me encantó tu ensayo. Tu caligrafía es impecable.

Elara: (con una sonrisa encantadora) Oh, no es para tanto. Hice lo mejor posible.
(Pensando) (Aunque en realidad le pedí a alguien que lo hiciera por mí... jejeje.)
Profesora: Dicho eso, quiero presentarles a un nuevo estudiante. Denle la bienvenida a
Kai.
Riku fue el único que aplaudió con entusiasmo; el resto de los estudiantes murmuraban
y miraban de reojo al nuevo alumno.
Profesora: ¿Y bien, Kai? ¿Quieres presentarte al resto?
Kai: (con un tono aburrido) La verdad, no.
Profesora: (un poco desconcertada) Verás, es algo obligatorio presentarte a tus
compañeros.
Kai: (con una expresión neutral) Soy Kai Nakamura, 17 años. Es todo.
Los aplausos que siguieron fueron tímidos y algo incómodos.
Profesora: Pues, ya que te has presentado, puedes tomar asiento. Hay un lugar
disponible junto a Elara.
Los murmullos se intensificaron. Muchos sintieron celos al saber que Kai se sentaría
junto a la "reina del salón". Elara, en cambio, vio esto como su oportunidad perfecta
para congraciarse con él.
Kai: (mirando alrededor) ¿No hay otro disponible?
El aula entera quedó en silencio. Era la primera vez que alguien cuestionaba un
privilegio que todos deseaban.

Riku: (riendo) ¡Jajajaja! No vas a cambiar, ¿verdad?
Profesora: Me temo que ese es el único asiento disponible.
Kai: (suspirando) Qué más da.
Con evidente desgana, tomó asiento junto a Elara. Sin mirarla, acomodó sus cosas en el
escritorio y dirigió su atención hacia la profesora.
Elara: (con su tono más amable) Me alegra que nos hayan puesto juntos. Puedo
ayudarte con lo que necesites.
Kai: (sin levantar la mirada) Si de ti viene la ayuda, entonces estoy condenado.
Elara mantuvo su expresión tranquila, pero por dentro estaba a punto de explotar. Nadie
jamás se había dirigido a ella de forma tan directa y cortante.
Elara (pensando) (Sigue siendo indiferente conmigo, pero cuando menos lo esperes,
estarás comiendo de mi mano...)
Continuará....

Thoughts

  • Celestino

    Elara haciéndose la tonta con Thor y Zeus para que Kai le dé clases, cuando el ensayo se lo hizo otro. Esta piba termina estudiando historia en serio, loco, te lo firmo.

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