Entre las miserias y ternuras de la primer infancia, encuentro tu rostro alegre y fugaz; un principe niño que con su valentia, el horror de aquellos dias me hacia calmar.
Dulce risa,andar inquieto, cabellos de oro haciendo circulos en el viento. El mundo era tuyo, o asi lo creia,hasta que un día descubrí tu mentira.
Lagrimas y risas gitaban en tu entorno, eras tan frágil como cualquier otro. El niño valiente al que confiaba mis miedos, solo era el rey de sus propios cuentos.
Eramos niños, un par de pequeños. Jugabamos a vencer ante todos el miedo. Hoy te recuerdo, con cariño sincero, finalmente fuiste el primero que desperto mis sueños