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BurnOut Genesis: Capitulo 4

matedeyuy0
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Capítulo 4: La gran noche

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Capítulo 4: La gran noche

Del diario de Montag


Día 139 del año 2620

Después de unos cuantos días adaptándome a este nuevo estilo de vida, finalmente estoy listo para ir a la fábrica. Toda esta preparación no será en vano, tal vez no sea un lugar tan peligroso como imaginamos, pero no nos podemos dar el lujo de confiarnos. El plan es ir a investigar la fábrica, no haremos un atraco, al menos eso es lo que planeamos. Más bien queremos observar el lugar, no podemos ser descubiertos ya que es muy probable que nos desaparezcan como a aquel creador de contenido, tendremos que ser cautelosos.

Fabe nos mandara a Marshall y a mí a revisar el lugar, iremos de noche con unos overoles negros que repelen la luz, el mío no lleva mangas así no se quemara al usar el fuego, nos camuflaremos en la oscuridad que la noche nos brindara. Ah tengo muchas cosas nuevas que poner en práctica el día de hoy, existe la posibilidad de que pueda lograr hacer el núcleo compacto sin morirme del todo, estoy ansioso, pero a la vez con miedo. No soy capaz de tener una idea de lo que puede pasar el día de hoy, es un misterio que me muero de ganas por descubrir.

Antes de dirigirnos allá nos juntamos todos en la sala principal de la fundación para escuchar por parte de Fabe y su padre, a detalle los planes e indicaciones de que cosa hará cada uno.

—Bueno pibes llego la hora, todos estuvieron preparándose para investigar la fábrica de dispositivos dopaminicos que le proporciona el producto a Alphonse, así que hoy es el gran día. Gracias a la alianza con Alphonse tenemos información de donde se puede encontrar.

Oko levanta la mano para preguntar.

—¿Ósea que no sabemos dónde está?

A lo que Alphonse le responde orgulloso.

—No, pero me puedo hacer una idea de cómo podríamos ubicarla, todos los lunes me envían en un camión aproximadamente 200 cajas repletas de dispositivos para que pueda revender. Era un buen negocio para mí porque puse a las chicas a venderlos en la calle, así no tendrían que prostituirse por lo menos la gran parte del tiempo.

No pude evitar preguntar sobre algo que no iba al caso.

—¿Que paso con el club? Ahora que lo pienso estuviste todo este tiempo en la fundación entrenándome, ¿En algún momento volviste al lugar?

Mientras Alphonse desvía la mirada y se rasca la cabeza, argumenta que el club cerro desde nuestra pelea, debido a la cantidad inmensa de estragos que provocamos en todo el lugar, era demasiado el precio para pagar los arreglos.

—Así que lo abandone.

Dice mientras se ríe como si no acabara de perder un negocio propio. Oko preocupada le pregunta por las chicas.

—Ah bueno, ellas estarán bien. Les dije que en donde yo dormía antes había una caja fuerte, quitando la comida y los servicios del club, el resto de la plata quedaba ahí guardada, debido a que no sabía qué hacer con ella. Creo que es lo suficiente para que cada una de ellas no tenga que volver a trabajar en su vida, bueno tal vez exagero, pero si es una buena parte.

Todos nos quedamos perplejos ante lo narrado, era un montón de dinero invertido en prostitutas.

Marshall a los gritos y temblando hasta el punto de casi tartamudear le dice a Alphonse.

—¿De cuan...tas, cuantas u.…unidades de estatales estamos hablando?

—No estoy seguro, aproximadamente mil millones.

La expresión de despiste de Alphonse no acompañaba la nuestra, que se basaba en una mezcla de rabia y frustración al saber la cantidad de plata que se puede ganar revendiendo esos dispositivos, y a su vez la manera en la que fue invertida. Alphonse es tan desinteresado que da rabia, a mí tampoco me conmueve mucho la plata, pero no voy a negar que eso fue un gran desperdicio.

Fabe interrumpe de manera quejosa a nuestra discusión.

—Volvamos al tema muchachos, nuestro objetivo es que Alphonse pueda contactarse con el que envía ese camión, para poder reconocerlo. Seguido de avistar el vehículo, lo seguiremos durante todo su recorrido, hasta que en algún momento se detenga en nuestro destino, la fábrica.

—Yo tengo una pregunta.

Interrumpe ahora Marshall con la mano alzada.

—Solo quiero que ustedes sepan, que solo conocemos 3 portadores del gen corrupto. El primero es el cenicero, está bien, Feid lo adopto y todo eso. El segundo que vimos fue el gigante de hierro, el cual quería matarnos a todos porque nos metimos en asuntos de su jefe, el tema es que no sabemos cuáles son esos asuntos. Y ahora esta Mr. Musculo, caído del cielo dispuesto a ayudarnos, que no sabemos bien de qué lado esta, al principio intentó matar a cenicero, ahora es nuestro aliado, aliado de nosotros, aquellos que quieren destruir los dispositivos dopaminicos, aquellos que destruirán su negocio de mil millones de unidades estatales. Entrenó al boludo este y nos cocinó comida de "mejor calidad". Eso no quita el hecho de que podría vendernos tranquilamente a ese sonriente hombre de traje. Total, no tiene problemas por cambiarse de bandos, lo acaba de demostrar.

Todos en la sala nos quedamos callados y pensativos, Marshall tiene algo de razón, Alphonse podría ser un infiltrado sí, pero en nuestra contra. Me fijo en Alphonse para ver que dice y, su cara era más seria de lo normal.

—Entiendo si desconfían de mí, si así lo desean me retirare de su grupo. No me interesa que ustedes le den un paro a la producción de dispositivos, de hecho, no me interesa ayudarlos en lo más mínimo. Mis razones son egoístas, yo soy así, no me voy a mover si siento que no es algo que quiera para mí mismo. En este caso sería que Mónaco explote su potencial para darme una digna batalla a muerte. Tampoco me interesa seguir trabajando para estos lavadores de cerebro de igual forma, me dan asco, siento que su negocio es más repulsivo de lo que sabemos hasta ahora.

El oír sus palabras me estremecí un poco, él quiere que tengamos un combate a muerte en un futuro, definitivamente me está entrenando un loco.

Fabe cierra el cuaderno en el que estaba anotando con cierta fuerza, y aclara.

—Yo elijo confiar en él, suelo reconocer cuando alguien es de confianza o no, y Alphonse es digno de esta misma. No está haciendo esto solo por gusto, yo y mi padre le ofrecimos un estilo de vida distinto a cambio de lo que el propone, y el decidió tomar esa decisión por su propia cuenta.

Yo me levanto de mi silla y doy mi opinión.

—Yo también confió en él, no se ofendan, pero es con el que mejor me puedo entender por ahora, al compartir esto del gen corrupto no me hace sentir tan aislado del resto gracias al estar acompañado por alguien igual que yo. Estas semanas aprendí bastantes cosas gracias a él, y al ver cómo me ayudó a mejorar ustedes se motivaron y decidieron ayudarme aún más. Sin darme cuenta tambien me acerque mucho más a todos ustedes.

—Pues esta dicho, acá todos somos una familia y Alphonse se ganó ese lugar.

Grita Feid chocando sus manos.

—Ahora Fabe, querido hijo, seguí relatando tu plan.

Mientras Fabe seguía hablando, Alphonse me mira y me hace un gesto levantando su pulgar y sonriendo. Pese a sus palabras, se nota que quería seguir estando acá.

Fabe continúa detallando su plan.

—Alphonse se contactará con el camión que va a dejarle la carga, una vez eso sucede, Mon y Marshall irán tras él en las motos eléctricas. Una vez el camión llegue a su destino se contactarán con nosotros para informarnos sobre el lugar y ahí veremos qué hacer.

Un plan sencillo por ahora, lo complejo estará una vez estemos allá. La incertidumbre del misterio se sigue apoderando de mis sentidos ¿El gigante de hierro estará ahí? ¿Habrá otro portador del gen corrupto? ¿Seremos descubiertos? ¿Saldremos vivos?

Se que es solo una fábrica, pero es un taboo el saber sobre estas mismas, solo se sabe lo que pasa desde afuera, no más que eso. Mierda, si no hubiera visto ese video no estaría tan nervioso.

En fin, una vez Fabe termino de dirigir, Marshall y yo nos fuimos a cambiar para salir a la brevedad. Nuevamente se dirige a mi para molestarme.

—Me pregunto si todo este "entrenamiento" que hiciste valdrá la pena, debido a todo el tiempo que te tomaste. Espero que no tenga que arrastrar tu cadáver si algo sucede.

Yo ya estoy irritado por todas las veces que me molesta, por ende, le respondo de manera honesta.

—Nose cuál es tu puto problema conmigo, intento mejorar escuchaste, yo no pedí ser como soy y sin embargo me sigo esforzando e intento ayudarlos a todos ustedes porque los respeto. Quiero sanar estas heridas y saber quién mierda soy. Tal vez todas esas preguntas tengan respuestas en esa fábrica, pero no sé qué puede pasar ahí, podríamos morir quien sabe, solo lo sabre si voy allí. Y respondiendo a tu pregunta, si, si valió la pena todo este entrenamiento, porque no voy a tener que precisar de la ayuda de alguien tan arrogante y egoísta como vos.

Marshall se me queda mirando seriamente y seguido de eso chasquea con la boca.

—Que susceptible que estas... además yo no soy alguien egoísta.

Por primera vez pude verlo afectado por algo que dije, pareció entristecerse al oír todo eso. Nos quedamos en silencio mientras nos terminábamos de cambiar, hasta que nos vamos de la habitación para ir al garaje a buscar las motos.

Al subir a ellas mientras esperábamos a que abrieran la puerta, continua la conversación donde quedo anteriormente.

—Solo siento que nuestras vidas peligran desde que estas acá. Todo nuestro trabajo siempre fue peligroso sí, pero desde todo este tema del gen corrupto temo que algo le pueda pasar a Oko, Fabe o Feid. Desde el desastre que provocaste con ese núcleo compacto o como lo llames, empecé a dudar de vos e incluso temerte. Se que tengo una actitud que da de que hablar, pero me preocupo por ellos. Sinceramente los quiero mucho.

Me sorprendió mucho ver a Marshall hablando conmigo de esa forma, la conversación más larga que tuvimos fue cuando le gane 2 a 1 en el juego de pelea que Cicero me dejo jugar la otra vez, todo para preguntarme como hacia ese combo infinito.

—Yo también los quiero mucho a todos ellos, como Feid dijo, somos una familia. No tengo padres ni hermanos, pero creo que gracias a ustedes pude saber cómo se siente esa compañía. Incluyéndote a vos de alguna que otra forma. No volveré a usar el núcleo compacto si uno de ustedes se encuentra ahí.

Mis palabras parecieron causar algo en él, haciendo que mire hacia otro lado.

—Jaja, cambiaste bastante últimamente.

Me dice mientras se pone el casco sin girarse.

—¿Vos decís? Yo sigo sintiéndome igual, solo que ahora podré defenderme mejor jaja.

Marshall ríe conmigo mientras se pone los guantes, luego se queda callado mirando el manubrio de la moto.

—Tal vez no seas un tipo tan pelotudo cenicero.

—Quizá si lo sea y lo siga siendo, intento cambiar eso. Pero en realidad soy una persona como vos, lo único que nos diferencia es que puedo lanzar fuego desde mis manos.

—Jaja lo decís como si fuera una diferencia mínima.

Hace una pausa larga mientras vemos como la puerta se está abriendo lentamente.

—¿Sabes que, una parte de mi te tiene envidia?

El oír esa declaración me sorprendió bastante.

—¿Envidia de qué?

No pude evitar querer sacarme esa duda.

—Me gustaría tener poderes como vos, de chiquito veía un programa de un habilidoso pistolero, donde ponía el ojo ponía la bala. Siempre quise tener la misma habilidad que él, esa precisión sobrehumana. Durante toda mi vida practique con el fin de poder ser tan habilidoso como él, aunque la realidad nunca logra alcanzar a la ficción lamentablemente.

—Sabes que mis poderes no tienen nada de bueno, solo dolor es lo que me dan.

Marshall levanta el visor del casco, y me mira directamente como si me analizara.

—Supongo que un gran poder es una maldición, es dado con el fin de quitarte algo muy valioso. Ser alguien poderoso y a la vez débil. Tal vez entre humanos normales y portadores del gen no haya mucha diferencia.

Esa reflexión nos dejó pensativos a los dos, dejando la vista estática en la nada y luego miro hacia la puerta listo para salir. Es una gran charla, creo que después de un año y unas cuantas semanas desde que llegue a la fundación, por primera vez con Marshall pudimos hablar sin insultarnos el uno al otro, simplemente dos personas intentando respetarse mutuamente pese a sus diferencias.

—Bueno, si alcanzo el camión antes que vos, me debes una revancha en ese juego.

—Ja, no creo que puedas ganarme, tendrás buena puntería, pero para los juegos sos un desastre.

—¿Ah sí? Ya iré a tu próximo entrenamiento para poder darte unas buenas piñas, es injusto que Mr. Musculo sea el único que pueda darte una paliza en la fundación.

—Dudo que puedas hacer algo contra mí, estas en pésima forma. Oko dijo que tu actividad física se basa ir de tu cama al casino.

—¡Estuviste hablando con mi chica! Cuando termine esta misión te matare cenicero.

Creo que nuestra relación siempre será así y no me molesta ahora que sé que nos entendemos mejor que antes. Tal vez simplemente debíamos tener un momento para hablar bien sin tener que recurrir a la confrontación. Creo que no hubiera tenido una charla así tiempo atrás. Alphonse me dijo que hacer ejercicio mejora la confianza en uno mismo y parece tener razón, no hubiera podido hablar de esa forma semanas atrás.

Finalmente, Fabe nos dijo que Alphonse ya estaba con el camión. Así que arrancamos las motos y nos dirigimos hacia un depósito que se encuentra en el distrito sur de la Ciudad Neón.

Después de unos minutos andando en moto encontramos el punto de encuentro. Nos estacionamos en la calle de enfrente, escondidos detrás de un auto.

Podía ver a Alphonse hablando con un hombre alto y delgado, este llevaba una camisa blanca y un pantalón con tirantes, parecía llevar también una especie de faja. Mientras Alphonse hablaba con él tranquilamente, el hombre iba bajando las cajas una en una mientras las contaba. Insiste en que solo él puede manejar las cajas, no quiere que Alphonse se involucre.

Mientras yo escribo en este diario, Marshall se toma una cerveza en lo que esperamos a que el camión se vaya. Ya paso aproximadamente una hora, al parecer son muy rigurosos con estas cajas, ya que el repartidor hizo 5 veces el conteo de estas mismas. Es como si se tratara de lingotes de oro todo esto y entiendo el porqué.

Después de un buen rato el hombre y Alphonse se dan la mano para despedirse, tal como Alphonse nos contó, no tuvo que pagar, ya que el pago lo hace con la venta de estos dispositivos, quedándose con una parte de estos.

Vemos al hombre subirse al camión para irse, una vez arrancó, dejamos que se aleje un poco y ahí lo empezamos a seguir desde una buena distancia, para no llamar la atención. Es una misión bastante centrada en el sigilo, las motos eléctricas fueron necesarias debido a lo silenciosas que son, el overol negro para que no se nos pueda ver a estas horas de la noche, todo planeado por Fabe, nunca decepciona con sus ideas.

Casi perdimos el rastro del camión un par de veces, ya que el conductor dobla en muchas calles cerradas, espero que no haya notado que lo estamos siguiendo. Nos aseguramos de que no sea el caso, estamos siendo muy precavidos, más de lo que habituamos, ya que Marshall y yo fuimos muy descuidados en las últimas misiones, quisimos reivindicarnos esta vez.

Después de dos horas siguiendo el camión, finalmente se detuvo. Estábamos en un depósito enorme, parece ser un aeródromo antiguo abandonado. Esta bastante alejado de la ciudad, ahora mismo nos encontramos en Tierra de Nadie, así se les llama a las afueras de la ciudad, ya que no muchos salen a averiguar que hay más allá. Es todo carretera con alguna que otra casa bastante amplia, que entre cada una se encuentra bastante distancia en cuanto a terreno. Vimos bastantes plantas químicas y algún que otro tipo de fabrica que desconozco en lo que se especializarían.

Una vez el conductor estaciono el vehículo nosotros nos encargamos de informar a Fabe de nuestra ubicación.

—Hasta que el hijo de puta freno, nadie tendría un lugar normal tan escondido y alejado, se nota que esconden algo.

Dice Marshall quitándose el casco para prender un cigarrillo.

—¿No estas fumando mucho últimamente?

—Solo cuando me aburro mucho, fue un viaje bastante largo. Desde que deje los dispositivos dopaminicos no puedo estar más de una hora haciendo lo mismo sin fumar, me estresa.

—Ah por eso siempre haces distintas cosas.

Marshall asiente dejando volar un hilo de humo por la boca, para volver a darle una pitada más al cigarro. Me mira y extiende su mano, ofreciéndome una pitada. Le niego con la cabeza y empiezo a reírme un poco.

—Se que me decís cenicero, pero no pensé que el chiste era literal.

—Ah, sí que lo es, cuando quede la colilla voy a apagarla en tu cara.

—Llegas a hacerlo y te voy a quemar el triple.

Mientras reíamos, de repente escuchamos un golpazo.

Marshall saca unos binoculares para ver que está pasando. Me golpea el hombro pidiendo que informe a Fabe nuevamente, así que lo empiezo a llamar por el transmisor así Marshall le va relatando lo que ve.

—Veo a alguien en la entrada, mierda es el tipo canoso de traje que estaba con el gigante de acero, está hablando con el conductor. El conductor hace reverencias hacia el mientras toma su mano. Es como si fuese su dios. Este le está sonriendo de una manera bastante macabra, me pone la piel de gallina.

Definitivamente ese tipo tiene algo que ver con los dispositivos dopaminicos, para ser tratado con tanta grandeza, debe ser alguien importante dentro de la fábrica.

Marshall siguió mirando e informando por un rato, Fabe nos dijo que no hiciéramos más que mirar por ahora.

—Si ven que no parece haber más movimiento, intenten acercarse lentamente para ver de una manera más clara que sucede ahí adentro.

Nos tocara ser pacientes y buenos observadores.

De la libreta de Fabe

Día 140 del año 2620

Montag y Marshall están ya en la fábrica, más bien un poco alejados de la entrada. Les dije que aguarden a que esperen a la llegada del resto del equipo, pero necesitamos más información para saber cómo es la zona, seremos un poco ansiosos por ahora, solo un poco. Les pedí que se acerquen hacia la entrada para poder observar si hay algún peligro que podamos notar tempranamente, me estoy comunicando con ellos mientras anoto acá mismo.

Montag me dice que toda la fábrica está rodeada por un paredón de aproximadamente 4 metros, este tiene un alambrado arriba. Tiene más pinta de prisión que fabrica según lo que oigo.

¿Por qué tanta seguridad para una simple fabrica? Si estos dispositivos fueran algo tan simple como hamburguesas, deberían de tener una fábrica común y corriente, pero en este caso se encuentra un lugar completamente cerrado e impenetrable. Teniendo en cuenta lo que dijo Alphonse sobre lo que ganaba vendiendo los dispositivos tiene sentido el alto nivel de seguridad que tiene, este lugar es una mina de oro.

Los chicos ven entrar y salir camiones en lapsos de media hora y lo hacen de una manera muy puntual, deben manejar un sistema muy estricto en cuanto a horarios.

Después de media hora sin información se acercan aún más a la entrada, a su alcance se encuentran dos empleados que están protegiendo la puerta. Están armados hasta los dientes, ambos tienen unas ametralladoras y un gran equipo de combate militar.

Montag piensa que podría haber una entrada oculta en la que pueden esconderse una vez pasen a los guardias, dice que puede cegarlos con un resplandor y pasar a través de ellos. Le digo que es muy peligroso, pero el insiste, se le ve muy seguro así que le concedo el permiso.

Escucho el chispeo del resplandor ocasionado por Mon y el grito de los guardias siendo cegados, Marshall les dispara con su arma silenciada, haciendo que estos se duerman al instante gracias a los dardos con sedantes que tiene.

Los muy boludos se ponen a discutir mientras llevan a los guardias dormidos hacia una garita que estaba en la entrada. Todo porque a Marshall no le parece buena idea lo de la supuesta entrada oculta, dice que es mejor infiltrarse entre los empleados ya que encontró ropas de estos en la garita.

Sin escucharme a medida que discutían tomaron la desmedida y estúpida decisión de separarse, Montag ira por la entrada que menciono y Marshall se infiltrara entre los guardias, pese a mis quejas y avisos de que es una decisión muy poco prudente, no parece que me escucharan, no sé si es por la mala señal o su discusión resonaba más fuerte que mis palabras, pero me están haciendo enojar.

Les digo que aguarden a que llegue el equipo para ayudarlos, pero siguen sin oírme los muy estúpidos y empiezan a hacer lo que quieren.

Estos chicos hacen mi trabajo muy difícil, le informo a Alphonse y a mi padre que estaban en el taller que tenemos que largar urgentemente los autos blindados hacia la fábrica, antes de que Marshall y Montag provoquen un desastre.

Aproximadamente en 1 hora podríamos estar por ahí, espero que no les pase nada.

No, me preocupo demasiado, seguro estarán bien, ya habrán hecho quilombo en lo posible, pero quitando eso deben estar bien.

Thoughts

  • Ghosttrick

    dale mate segui asi sos un capo te re quiero haceloo neneeeee

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  • matedeyuy0

    Pronto subiré el capitulo 5 el cual resuelve unos cuantos misterios mas.

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