Sabiamente plasmaste las palabras de Cristo de que cada día trae su propio afán. Saludos Jorge.
Vivir el ahora
Ni el futuro ni el ayer causan en mí caos; ya que el mañana no existe y el ayer, ayer pasó.
In groups
Pensamiento
Sabiamente plasmaste las palabras de Cristo de que cada día trae su propio afán. Saludos Jorge.
Contenido de la publicación
Ni el futuro ni el ayer causan en mí caos; ya que el mañana no existe y el pasado, ayer pasó.
Han de preguntarme tantas veces si el porvenir me atormenta; sin más rodeos, les explico por qué no.
Pues el humano vive en el eterno presente, y recuerda vagamente entre el pasado y hoy.
Por lo tanto, el alba se aprecia de inmediato, no en lo tardío, ni en lo que viene, sino hoy, que está presente.
Ahora, ya que he desarmado al tiempo, lo armo para armar milonga, que las notas griten por qué es que importa, el gran ahora.
Y he de ir por la vida tocando a los problemas, plasmando en los cuadernos lo que en un ánfora en el pasado con el vino me pasaba.
Andando y tocando, por la vida escribiendo andando.
Deshaciendo y haciendo los versos que estoy cantando.
Y quiero darle alegría a los días tristes, y compartir mi agonía a los calmados.
Dejo que la tristeza escrita en manuscritos desahogue; más la que no se plasma en ellos, que destroce.
Y le pregunto al humano: ¿qué haces ahí sentado?
Al menos que estés cansado de al mundo recorrer tanto.
Por otro lado, deberías estar viviendo; es decir, deberías estar sonriendo, no llorando. Levanta tu cara, olvida el pasado y vive el presente; es decir, no te rindas, contra el gran ahora, solo ha podido la muerte.
Porque rechazo el futuro, me llaman el resignao.
Si a mí me gusta el presente, ¿pa' qué me quiero engranar?
Ni la ansiedad del mañana, ni la culpa del ayer,
hagan que el hombre tropiece en ese gran proceder.
Porque no planeó mi vida, me llaman el atascao.
Si a mí me gusta ser libre, ¿pa' qué me quiero encerrar?
Contra el después y el pasado, solo ahora o el jamás.
Quiero vivir el ahora; mañana no sé si esté.
— Jorge Guzmán
Thoughts
-
PermalinkSabiamente plasmaste las palabras de Cristo de que cada día trae su propio afán. Saludos Jorge.