Te escondes detrás de mi sonrisa. Pero tú sonrisa es más grande porque sabes que no te he vencido y no sé si lo haré.
Planeas tu próxima jugada. No tienes el apuro de marcharte y por eso estará bien armada.
Tus estrategias no son complicadas si prácticamente con aguardar alcanza.
Habitas la paciencia e impacienda porque sabes que regresas pero quieres que sea ya tu entrada.
Cuándo llegas eres huracán y puedes destruir todo a tu paso e incluso eliminar algo muy preciado.
Quiero contarte que si destruyes tu propio hogar dejaras de existir. Y es tan grande tu soberbia destructiva aún así.
Te escondes detrás de mi sonrisa, abrazando mi espalda y a veces sin que me de cuenta tu puño álgido aprieta mi corazón y el frío recorre mi pecho sin control.
En los momentos en que te escondes puedo sentir la vida más vibrante, siempre bella, pero regresas y socavas mi frágil existencia.
Te he observado durante tanto tiempo y aún no descifro el mensaje secreto. Solo se que ahí estás, aguardando el momento perfecto para hacerte notar.
Muchas veces has querido quedarte y mi alma quebrar pero sigo entera después de en el piso llorar.
No sé si algún día partirás o si eres parte de mi y abrazarte al igual que tú lo has hecho todos estos años.
Quizás algún día al llegar no invadas tanto y aunque te des una vuelta...regreses pronto a quedarte detrás de mi calma y mi sonrisa❤️