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Aethelgard - capitulo 8

Josean64
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Nuestros héroes deberán afrontar un nuevo desafío antes de continuar con su aventura. Espero les guste

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Contenido de la discusión

Cap 8. El río serpentíno

Guiados por las últimas palabras de la bruja Agarthis, los tres héroes, Diego, Joani y Lionkai partieron hacia el reino de Lunarborea. La puerta del abismo era su destino. Un lugar tetrico donde se aglomeraba la mayor cantidad de magia oscura en Aethelgard. Su gobernante supremo, el poderoso hechicero, Malekort, era un ser inmortal dotado de increíbles habilidades que sobrepasaban el umbral que existía entre lo terrenal y lo místico.

Diego había leído bastante sobre aquel sitio tan intrigante. Resultaba increíble pensar que ahora debería de dirigirse hasta allá para cumplir su labor. Joani reflexionaba sobre el tema en un profundo silencio. Herbolaria, su tierra natal, compartia la frontera con Lunarborea, razón por la que ella no era ajena a conocer las leyendas que rodeaban a este enigmatico sitio. Lionkai, en cambio, pensaba en la reina Samira y las palabras de está, la noche anterior; durante la celebración por la derrota de Agarthis.

—Tu rostro me recuerda a alguien muy querido—le decía la reina mientras le acariciaba la mejilla con mucha ternura—. mi prima, Tamara Reikon. Tu me recuerdas a ella.

Lion sintió en ese momento una muy extraña sensación en el pecho. Era como si el y la reina tuvieran algún tipo de conexión especial. Casi íntima.

Hubiera preferido no encariñarse tanto con Samira Reikon pero aquello era inevitable. La reina le dió un abrazo para sentirse cerca de la persona a la que tanto extrañaba.

—Quien es su prima, majestad? Donde está ella?

Samira Reikon arrugó los labios, intentando contener sus lágrimas. Lion sintió algo de pena por la reina y la abrazo sin reparo. El bonito gesto enternecio el corazón de Samira y ella, al fin, pudo soltar todo lo que traía por dentro.

Su momento privado estuvo acompañado de una larga y acogedora conversación en la que Samira le contó sobre su prima, Tamara, la feroz mercenaria del reino Candoriano y el hombre al que tanto amo y con quién partio para vivir grandes aventuras y viajar por todo el mundo.

Samira y Tamara eran muy unidas y la reina nunca la olvido. En su corazón guardaba la esperanza de que su querida prima estuviera bien, junto a su amado esposo y el hijo que ambos tuvieron. Lionkai se ponía a reflexionar. En su sabiduría, comprendio algo muy importante: por más alejado que uno este de una persona, los sentimientos siempre serán los mismos. Esa misma sensación era la que le provocaba pensar en su madre y maestra, Sayuri.

Lion pensaba en ella y la extrañaba. Al igual que los otros maestros, su hogar y el resto de sus amigos en el templo.

Era evidente que la nostalgia empezaba a tocarlo. La elfa Joani se le acercó sutilmente y con una actitud amable le pregunto—te encuentras bien, guerrero?—Lionkai salió de su trance e intentando procesar la pregunta de la chica elfa le respondió—ah, si claro. Estoy bien.

Pero Joani no era tonta. Ella podía captar señales que para la mayoría de las personas pasaban desapercibidas. Su curiosidad por saber más sobre Lionkai la llevo a entablar una módica conversación con el.

—El lugar al que nos dirigimos es la puerta del abismo. He oido historias desde que era una niña pequeña. Mi tío Lord Galidor siempre lo mencionaba como parte de los sitios a los que nunca debía acercarme si salía de viaje—. Joani se sonrió.—Le daría un ataque si supiera que me dirijo justo hacia allá- Lionkai correspondió con una sonrisa apenada mientras miraba sus zapatos.

El camino era largo y despejado. Las innumerables casas y granjas adornaban los alrededores con un aire pintoresco y vibrante. Un concentrado Diego tenía los ojos y la mente sumergidos en su libreta de anotaciones. Parecía no ser capaz de prestar atención a nada. Hasta el canto de los pájaros y el sonido del viento le resultaba indiferente.

—de dónde dijiste que venías?—pregunto Joani, sin apartar su mirada de el. Ella tenía ojos hermosos que cautivaban a cualquiera.

—Yo? Bueno. Yo provengo de una isla cercana al reino de Candora. Llamada Koneida.

—Koneida—. Repitió Joani con interés. Sus ropas de un color verde aceituna contrastaban con el tono verde del campo ganadero a ambos lados.

—cuando mi tío, Lord Galidor Bensamin era más joven viajo a Koneida. Nada en especial. Nomás un viaje de negocios. El siempre decía que la isla tenía un encanto especial. Me comento que los pueblos y las ciudades convivían en armonía con las grandes montañas y los bosques de flor de cerezo.

—tu tío supo captar la escencia de mi tierra—le dijo Lionkai dirigiéndole la mirada por primera vez.—he vivido la mayor parte de mi joven vida metido en un templo. Entrenandome hasta perfeccionar mis habilidades—. Joani le dedico una mirada perspicaz hacia sus músculos. Aunque delgado, Lion era alguien de constitución fornida. Era el resultado de la dedicación y el esfuerzo constante.

—Y tú vienes de Herbolaria?

—Si, así es.

—Interesante. Y como es Herbolaria?

—Herbolaria? Digamos que es una tierra muy hermosa también. Un santuario silvestre que resguarda diferentes especies de fauna y flora. Muchos otros la consideran una simple jungla llena de peligros y gente salvaje. Pero para nosotros es más que eso. Herbolaria es mi hogar y el de mi pueblo: los elfos Shikara. Cazadores guardianes de la naturaleza y sus secretos.

—Se ve que sientes orgullo de tu tierra. Te entiendo.

—Ambos nos enorgullecemos mucho, Lionkai. Eso no debe cambiar nunca.

—asi es—. Lionkai asintió y Joani siguió caminando a su lado mientras el estratega Diego Alarcón iba delante de ellos. Escribiendo apuntes en su libreta como si no hubiera un mañana. Una tropa de la caballeria Kalendriana venía acercándose lentamente. Estos se habían mantenido a una distancia prudente para rodear a los aventureros y protegerlos de un posible ataque. No había que confiarse ante tanta tranquilidad.

Lionkai alcanzó al estratega y le pregunto—como haremos para llegar a Lunarborea, Sir Diego? El joven Alarcón dejo un momento su escritura y con un semblante pensativo le respondio—la forma más rápida de llegar a Lunarborea desde Candora es navegar por el rio serpentíno.

—Rio serpentíno? Ah, entiendo. Lo llaman así porque es un cuerpo de agua ondulante.

—Ojala fuera asi—le contesto Joani. Quien sabía la verdad sobre aquel lugar.

Diego le explicó—el rio como tal es casi tan recto como un camino. La razón por la que lo llaman rio serpentíno es porque está atestado de toda clase de víboras; pequeñas y gigantes. También hay caimanes, tarántulas y ogros que podrían hacer de nuestro viaje un infierno.

—Vaya—. Dijo Lionkai asombrado.— y como haremos para cruzarlo sin tener que lidiar con todas esas alimañas?

Diego, en su sabiduría, contesto:—este sera un desafío de cruce de río y logística militar clásica, donde las amenazas se dividan en dos tipos: las biológicas/ambientales. Estás serian las serpientes, caimanes y tarántulas. Y las tácticas, que serían los ogros. Estos podrian custodiar el cruce así como patrullar la zona. Para mí, un río no es solo agua; es un vector de movimiento que puede ser alterado. Cruzar a ciegas podría significar la muerte por desgaste ante la fauna local o un aplastamiento por parte de los ogros.

Diego entonces tomo su libreta de anotaciones y se dió a la tarea de trazar un nuevo plan de acción. Este consistía en lo siguiente:

Fase 1: El Desvío de la Fauna.

Diego sabia que no podia ponerse a pelear contra miles de pequeñas serpientes, tarántulas y caimanes en su propio elemento. El objetivo aquí seria negar el terreno a los animales antes de que las tropas tocasen el agua. Diego ordenaría recolectar plantas locales de fuerte olor (azufre, resinas, o hierbas picantes) para crear antorchas de humo denso y aceites que se derramarían en la orilla. El fuego y el humo espeso ahuyentarían a las tarántulas y serpientes de los árboles y rocas del borde del río.

Luego, para poder despejar el canal principal de caimanes y serpientes gigantes, Diego sacrificaría un par de caballos viejos o piezas de caza mayor río abajo. La sangre en el agua atraería a los grandes depredadores lejos del punto de cruce elegido, despejando el cauce temporalmente.

Fase 2: Congelar la Corriente.

Una vez que el grueso de la fauna se hubiera dispersado o movido río abajo por el cebo, el río seguiría siendo muy peligroso y profundo. Aquí es donde la magia de Joani podría servir para alterar la geografía.

En lugar de construir balsas (lo que los dejaría vulnerables a ataques desde el agua), Diego le pediria a la maga Joani que baje la temperatura de forma drástica y localizada en un punto estrecho del río.

Esto crearía un puente de hielo grueso y firme de orilla a orilla. Al congelar la capa superior del río, no solo podrían asegurar el paso de los jinetes y arqueros a pie firme, sino que dejarian atrapadas bajo el hielo a cualquier serpiente o criatura acuática que no se haya retirado.

Fase 3: El Monje como Cortina de Humo y una Distracción Táctica.

Los ogros son grandes y fuertes, pero lentos de mente y reflejos. Estarian vigilando el río a la espera de ver balsas o gente nadando, por lo que un puente de hielo los tomara por sorpresa. Diego utilizaria al joven monje Lionkai para romper su coordinación.

Lionkai cruzaria el puente de hielo antes que nadie gracias a su velocidad sobrehumana. Su misión seria flanquear las posiciones de los ogros en la orilla extranjera.

Al llegar a la otra orilla, el monje Lion no buscaria matar a los ogros, sino desorientarlos. Utilizaria su agilidad para esquivar sus garrotes y les asestaria unos golpes precisos en sus tendones y rodillas (usando técnicas de control), haciendo que los ogros se estorben entre sí y no puedan nunca concentrar su defensa en el puente.

Fase 4: Asegurar la Cabeza del Puente.

Con los ogros confundidos por los ataques de Lionkai y el río congelado, Diego daria la orden de cruce masivo.

Mientras cruzaran, los arqueros de elite dispararian varias ráfagas coordinadas desde el puente de hielo directo hacia los ojos y puntos desprotegidos de los nefastos ogros, manteniéndolos a raya y evitando que se acerquen a romper el hielo.

Los jinetes cruzarian a toda velocidad el puente helado y, una vez en la orilla extranjera (terreno firme), estos luego aprovecharian el impulso para arrollar y rematar a los ogros que hayan sido desgastados por las flechas y el feroz ataque del monje.

Al aplicar este plan, Diego demostraría que la naturaleza y la fuerza bruta siempre pierden ante la logística.

En sus apuntes finales, Sir Diego Alarcón enumeraria los puntos claves que constituirian el exito de su estrategia:

1.- El ecosistema del río fue manipulado para que las alimañas se retiraran solas.

2.- La magia convirtió una desventaja acuática en una ventaja terrestre (el puente de hielo).

3.- Los ogros fueron neutralizados combinando la velocidad del monje Lionkai con la precisión de los arqueros.

Al final, el ejército entero cruzaria la frontera intacto, listo para entrar al reino de Lunarborea con todas sus fuerzas. Delante de ellos irían Diego, Lionkai y la elfa Joani. Listos para afrontar un nuevo desafío.

Thoughts

  • asintiendo_desde_aca

    Me encantó cuando Lion comprende lo que la reina siente por Tamara. Esa conexión sobre estar lejos de quien amas... hermoso.

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  • solo_curioseo

    ¿Qué onda entre Joani y Lionkai? Cada vez que hablan hay como una chispa. ¿Es intencional o estoy imaginando?

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  • pregunta_rapida_

    Una cosa que me intriga: Diego congela el río pero... qué pasa después cuando se derrumbe el puente de hielo? Hay forma de volver sin dejar rastro?

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