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4to Viaje: Ferdra y el Guardián de las Cumbres

Amortes22
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¡Qué viaje tan espectacular le espera a Ferdra! La Sierra Nevada de Mérida tiene esa magia que mezcla la neblina con la leyenda. Era una mañana donde la luz del sol todavía no llegaba a los árboles,…

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¡Qué viaje tan espectacular le espera a Ferdra! La Sierra Nevada de Mérida tiene esa magia que mezcla la neblina con la leyenda. Era una mañana donde la luz del sol todavía no llegaba a los árboles, Fer con sus maletas y sus peroles se decidía a viajar por varios estados en búsqueda del tesoro de la laguna espejo y del Guardian del viento, Sí, el cóndor de los andes con sus enormes alas sopla sobre los frailejones y vastos campos con copos de nieve.

Dos horas antes de llegar al destino pasó por el Pico el águila, enorme montaña llena de nevada, neblina y fríos riachuelos, sus manos congeladas agarraban con fuerza la cámara y procedían a esperar al guardián de las cumbres con sus grandes alas sobrevolaba el inmenso cielo.

Ante y vista el paisaje del páramo como le llaman los lugareños, con acantilados y hermosas casas de piedra, grandes corredores. Sus arbustos frondoso con Frailejón, Arbustos de roseta claves para regular el agua, con tallos esponjosos y hojas cubiertas de vellosidades, Mortiño Arbusto pequeño común con frutos comestibles, Velillo, Guadarrocío o Pino de páramo, Colorado Uno de los pocos géneros de árboles que habitan a gran altura, Encenillo Árboles que forman parte de los bosques alto andinos. Tunos o Miconias, a veces llamados chispeadores, Uvito de páramo Salvio, Uña de gato.

Las aves que cantan por doquier, Chivito de Mérida, Candelita frentiblanca, y el Cóndor Andino, Aves de Bosque Nublado: Quetzal colablanca, azulejo de palmera, y querrequerre, Cucarachero común, tordo negro, paloma doméstica, carpintero habado, y el gavilán habado, Tiguín de agua, garrapatero común, alcaraván, y garzas. Un sin fin de fauna que reina en las bellas montañas.

Fer asombrada de la belleza y majestuosidad que la rodea, con mucha cautela procedió a identificar cada planta y cada ave que conseguía, con su cámara captaba el color, tamaño y diversidad de las aves.

Al subir hacia los páramos más altos, el viento susurra leyendas. Fer recuerda la historia de Luz Caraballo, que sigue buscando a sus hijos entre los frailejones y la "loca luz" del sol que rebota en la nieve. A miles de metros de altura, el oxígeno escasea pero la belleza sobra. Fer se maravilla con los frailejones, los sabios del páramo, que guardan el agua de las nubes en sus hojas de terciopelo.

¡De pronto, una sombra gigante cruza el sol! Fer prepara su cámara para capturar al Cóndor de los Andes. Con sus alas extendidas, el ave nacional bendice el viaje desde lo más alto de la cordillera. El Cóndor de los Andes, ave voladora más grande del mundo (hasta 3,5m de envergadura), es un símbolo sagrado andino y carroñero longevo que habita cumbres montañosas.

Fer se encuentra a la orilla de una laguna perfectamente cristalina que refleja las montañas. Alrededor, un bosque de pinos y vegetación de alta montaña. El viaje comienza en la quietud. Fer se asoma a la Laguna de Mucubají, un espejo natural donde el cielo baja a la tierra. El aire es frío, pero el paisaje es de una paz infinita. Fer en la cima, rodeado de nieve blanca, sosteniendo su cámara con una gran sonrisa. Al fondo, el Pico Bolívar. El frío muerde las mejillas, pero el corazón está caliente. Fer ha llegado a las cumbres nevadas, donde la luz es tan pura que parece de otro mundo. ¡Un recuerdo que quedará grabado para siempre.

Tras días de frío intenso y cumbres plateadas, Fer comienza el descenso de la Sierra Nevada. Atrás quedan los frailejones y el Pico Bolívar que logró capturar con su cámara.Mientras baja por las carreteras serpenteantes, el canto del Chivito de Mérida y el vuelo lejano del Cóndor Andino parecen decirle adiós. Al pasar por las zonas más bajas y húmedas, las Garzas y el Alcaraván la escoltan en los últimos tramos del páramo. Fer revisa sus fotos: la Laguna de Mucubají reflejando el cielo y aquel momento de adrenalina en el Paso de la Muerte. Cada imagen es un trofeo de su valentía y curiosidad.

Al cruzar el umbral de su casa, el calor del hogar contrasta con el viento gélido de la montaña. Aunque el viaje físico ha terminado, Fer sabe que una parte de su corazón se quedó entre la neblina y la "loca luz" de los Andes venezolanos.

Thoughts

  • DaveOaks

    Que gran detalle .. con que describes todo el paisaje y su fauna .. se lo imagina todo uno .. y parece uno estar ahi

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