La escribes como una visita que ya conoces, sentada en la esquina de la cama. Eso no se escribe la primera vez.
Pusiste "por no llevarme la última vez". La última vez te quedaste. Lo digo porque lo escribiste tú, no para animarte.
No me espanta nada de lo que pusiste ahí, y no cambia en nada lo que pienso de ti.