18 de octubre del 2020
Su forma de hablar, de escribir y de ser te hubieran arrinconado hasta el principio, porque pareciese que cada palabra dicha por el grita por atención una manera tan- jodidamente-encantadora que te debilita las piernas.
Sabe mucho, curiosea el doble y es inteligente con cada célula de su ser, aunque no lo crea.
¿Cómo podrían nuestros universos chocar si éramos tan diferentes?
Un escorpiano llorón como cancer y un geminis terco como capricornio, lograron fluir y conectar. Unirse, quererse y amarse.
Porque el es mi felicidad en esos días tristes, apagados. Es mi pequeña nubecita de esperanza y calma que llega entre tanta tempestad, es un abrazo cálido cuando vengo y comprensión cuando me ausento.
Mi hada de luz merece ser alumbrado con la misma luz que el alumbra al resto, merece ser querido de la forma en la que él quiere a los demás, pero hay algo apagado en el que le cuesta despertar. Le cuesta darse cuenta que puede despertarlo. Un abrazo, un beso y apoyo quizás no sean suficientes para una larga vida llena de traiciones, pero espero que mi amor baste y sobre.
Sonríeme y hablame para siempre y sabré que estoy haciendo bien, que estoy actuando bien, cuéntame qué pasa en tu cabeza, mi amor. Déjame ayudarte a librarte de esas cadenas que te alejan de mi amor.
Médico, inteligente, artista, creativo, racional pero sentimental, sereno pero con pasión por los debates, curioso pero no metiche. Simplemente perfecto, simplemente el.
Mi amor tiene tres letras y mil formas de pronunciarlo.
Mi amor, mi vida, mi corazón, mi pastelito, te amo.