UNO DE ESOS DÍAS
Sospecho que hoy será,
será uno de esos días, donde el pasado me encontrará,
como un fantasma, que solo miente por su redención.
Pero solo quiere recordarme algún dolor.
Se acerca sutil, y me trae una melodía.
Camina despacio, envuelto en aquel perfume.
¡Siempre su misma jugada!
Y yo...
Que no quiero, le digo.
Ya no camino contigo, solo quieres llevarme a sitios,
melancólicos y sombríos.
Mil cerrojos he puesto, a aquellas puertas,
y ninguna ventana quedo abierta.
Mira... mira, cómo te doy la espalda.
Se sienta sereno, cruzado de piernas,
fumando un cigarrillo. Solo espera...
Sonríe tímidamente,
quizás, para convencerme que esta vez es diferente,
que solo es un paisaje de mi vida, lo que viene a regalarme.
Y yo...
No quiero, le digo. No me tomes de la mano,
ya no camino contigo.
Solo quieres llevarme, a sitios melancólicos y sombríos.
Mil cerrojos he puesto a aquellas puertas,
y ninguna ventana quedo abierta.
Mira...mira, cómo te doy la espalda.
Y con una mueca, de haber ganado la partida,
me guiña un ojo,
mientras va sacando lentamente, su mano izquierda,
del bolsillo de su tapado oscuro.
Susurrando en mi oído
mira...mira, que cuelga de mis dedos...
Las llaves de tus puertas.