Saltar al contenido
Cargando…

Un don que no estamos usando

Anclasdegracia78

Contenido de la publicación

Un don que no estamos usando.

Muchas veces admiramos la inmensa sabiduría del rey Salomón, pero nos olvidamos de algo fundamental: nosotros también tenemos acceso a esa misma sabiduría. Dios nos ha bendecido con un don extraordinario a través del Espíritu Santo, pero el gran problema es que muchas veces nos quedamos sin hacer nada, dejando ese poder inactivo.

Nuestras palabras no son neutrales; tienen la capacidad de alterar nuestra realidad y la de quienes nos rodean. Hoy el Señor nos invita a tomar conciencia de lo que sale de nuestra boca y a activar el poder que ya nos fue dado.

Proverbios 12:1, 18, 14

1: El que ama la instrucción ama la sabiduría; mas el que aborrece la reprensión es ignorante.

18: Hay hombres cuyas palabras son como golpes de espada; mas la lengua de los sabios es medicina.

14: El hombre será saciado de bien del fruto de su boca; y le será pagado según la obra de sus manos.

Cuando leemos lo que Salomón nos escribe, cuánta sabiduría tenía, ¿no? Nosotros también la tenemos, solo que no la sabemos aprovechar; es un don que Dios te y nos dio. Amamos que nos instruya el Señor. Quien aprovecha de semejante poder que Él está poniendo sobre cada uno de nosotros, ¿no cree que sea cierto?

Empieza a hacer, porque ya te fue dado a través del Espíritu Santo; podemos verlo, solo que nos quedamos sin hacer. Tus palabras tienen poder, ponte a pensar en cada vez que hablas: hay palabras lindas y feas. Él te instruyó para que tus palabras sean lindas, ya que de tu boca sale lo que llevas en el corazón.

Lucas 6:43-45

43: No es buen árbol el que da malos frutos, ni árbol malo el que da buen fruto.

 44: Porque cada árbol se conoce por su fruto; pues no se cosechan higos de los espinos, ni de las zarzas se vendimian uvas.

45: El hombre bueno, del buen tesoro de su corazón saca lo bueno; y el hombre malo, del mal tesoro de su corazón saca lo malo; porque de la abundancia del corazón habla la boca.

Entonces tenemos en nuestra boca poder para herir; si somos malintencionados ocurre esto: es un arma de dolor. Pero también tenemos nuestra boca para sanar, esta es la que debemos adoptar para nuestra vida: la lengua de quien habla con sabiduría, prudencia, empatía y verdad, consuelo y restauración emocional.

Lo que sembrás hoy con tus labios es lo que vas a comer mañana. Si sembrás bendición, fe y palabras lindas, tu vida se saciará de bien. El poder está en tu boca, ¡empezá a hacerlo!

 

Related posts

Pública 0 conversaciones 0 pensamientos 7 votos positivos 0 votos negativos 0 series

Un don que no estamos usando.

En grupos