la parte del cuadro de doscientos años con un moño nuevo igual me tiene dudas. o sea, ¿siempre estuvieron juntas? ¿o estoy leyendo demasiado?
Till I find you
Esa sensación de querer desaparecer de la existencia misma se hace realidad aquí
Pensamiento
la parte del cuadro de doscientos años con un moño nuevo igual me tiene dudas. o sea, ¿siempre estuvieron juntas? ¿o estoy leyendo demasiado?
Contenido de la publicación
Till I find you
Curry
Dieron las seis de la mañana. Itann debía levantarse para ir al trabajo. Estaba emocionada. Olín le había pedido que no llevara comida porque él le llevaría curry con arroz.
Él tenía apenas dos años trabajando ahí, mientras que Itann ya llevaba cerca de diez, pero se hicieron inseparables hasta hace poco. No se soportaban mucho entre sí, pero el humor torpe de Olín eventualmente dibujaba una sonrisa en ella.
Entró a la regadera, se bañó con prisa y entusiasmo y se vistió con cuidado. Se cepilló el cabello con delicadeza e intentó ponerse el moño que él le había regalado hace unos días, pero no lo encontró. -Seguro se enojará si se entera que lo perdí - pensó. Resignada salió de su departamento rumbo a su trabajo; le quedaba apenas a 5 minutos a pie. Casi que se podía saborear el curry en sus labios.
Entró a la oficina y saludó a todos sus compañeros. Ya eran las ocho de la mañana, Olín ya debería estar ahí, pero fue el único saludo que no escuchó de vuelta.
Se dirigió a la bodega de aquella prestigiosa galería y tomó sus plumines. Sacudió con cuidado las esquinas de un viejo cuadro impresionista para empezar su mantenimiento, pero pronto su oficio se vio bloqueado por una inquietud creciente en su pecho.
El reloj marcaba las nueve con quince y Olín no llegaba.
Más allá del hambre por el curry, era anormal que aún no estuviera en el trabajo.
Revisó su teléfono; quizá, pensó, Olín le avisaría por cualquier imprevisto, pero no había mensajes nuevos más de aquellos típicos avisos del trabajo. Buscó su contacto para preguntarle, pero no lo encontró. La extrañeza empezaba a crecer.
Se dirigió a la oficina de administración tratando de saber si algo estaba pasando.
-Lulú, ¿sabes algo de Olín? No ha llegado aún - Preguntó Itann a su compañera de trabajo.
-¿Olín? - respondió con confusión - ¿Te refieres a Livi? Su turno empieza después del tuyo, lo sabes.
-¿Quién es Livi?… Olvídalo, Lulú. No estoy para bromas - respondió Itann y se marchó.
Caminó por la sala de exposiciones que ya se encontraba abierta al público. No le importó pasar entre la gente con su overol de trabajo para llegar a la oficina de su jefe.
-Rafa… quiero decir, jefe… ¿Sabe algo de Olín? No lo he visto llegar.
-Buenos días, Itann. ¿Quién es Olín? ¿Algún invitado tuyo?
-¿Qué les pasa a ustedes?… perdón, jefe. Estoy preocupada por él.
-Lo siento, Itann, pero no sé de quién me estás hablando. No conozco a nadie llamado Olín.
-Por favor, Rafa. Sales con él cada fin de semana para que te cuide mientras bebes porque él no toma.
Rafa la vió confundido. Notó una expresión nerviosa en ella -¿Por qué no mejor te tomas el día, Itann? Trabajaste mucho estos días para tener las restauraciones listas y tienes una semana adelantada. Tal vez estás cansada- respondió Rafa genuinamente preocupado.
-No juegues conmigo - dijo Itann con tono molesto y se marchó de la oficina.
Regresó a la bodega y un suave aroma a condimentos y arroz caliente ya invadía el lugar. La silla que Olín usaba para su trabajo estaba movida. Itann se tranquilizó y sonrió.
-Olín, ya sal de una vez. No fue gracioso -dijo, pero solo recibió un silencio profundo como respuesta.
Ahora más molesta, con su computadora empezó a buscar las redes sociales de Olín para contactarlo como pudiera con creciente desesperación.
-¿Me bloqueó? -se preguntó al no encontrarlo en ninguna de sus redes.
Se mordió los labios con molestia. Pensó que por alguna razón Olín se había ido y que había convencido a todos de no decirle nada a ella. Se levantó para dirigirse al panel de corcho donde pegaban los avisos y pendientes del día. Tomó la fotografía de su cumpleaños donde él le había organizado un pastel sorpresa solo para percatarse en un instante que Olín no aparecía en ella. Recordaba con claridad que él tenía una mueca embarrada de pastel para hacerla reír, pero ahora solo era ella sentada frente a un pastel aún sin morder con medio rostro de Lulú quien había tomado la foto.
Las piernas le temblaron por un momento. Corrió hacia los cajones de archivo. Hojeó los registros, pero ninguno estaba firmado por Olín. En cada restauración se debía colocar el nombre del responsable, pero aún en las piezas que Itann reconocía como restauradas por Olín, no se encontraba su nombre, sino el de una tal Olivia.
Revisó su teléfono para buscar entre sus fotos aquellas donde salía él, pero no aparecía.
No es que las fotos no existieran, quien no existía era Olín en ellas.
Le tomó la palabra a su jefe. Tomó su mochila y se retiró, pero no se fue a su casa, sino que se dirigió directamente a la casa de él. Una casa en la periferia de la ciudad, en un lugar casi campestre.
Tomó un taxi y después un tranvía. Llegó tras hora y media de viaje y se encontró con el lugar que hace tres meses Olín le había enseñado en su fiesta de celebración de la aceptación de su primer posgrado.
Tocó con insistencia, aún nerviosa, pero los nervios se transformaron en molestia cuando escuchó unos pasos acercarse.
-Me vas a escuchar, Olín. Jugarme bromas así no te va a salir gratis - apenas se abrió la puerta no pudo contener el reclamo - ¡¿Qué te pasa, tonto!? ¡No puedes hacerme algo así! - dijo sin pensarlo, pero del otro lado se asomó el rostro de un joven no mayor de 15 años
-¿Disculpe? - dijo con confusión el muchacho
El rostro se le ruborizó de inmediato a Itann - ¡Lo siento! Estoy buscando a Olín ¿Se encuentra en casa?
-No conozco a nadie llamado Olín, señorita. Creo que se equivocó de casa
-¡No! No me he equivocado. Estoy segura de que es aquí
-Mmmjum… ¡Mamá! ¡Hay alguien aquí preguntando cosas
Tras unos segundos una señora salió para atender a Itann quien estaba cada vez más confundida, pero alcanzó a preguntar por Olín nuevamente
-¿Olín?… Olín… - intentaba responder la señora - Bien, hija. Sí sé de alguien llamado así, pero no creo que lo busques a él
-Por favor, solo dígame lo que sabe - Respondió Itann ya inquieta.
-En esta casa vivía un niño llamado Olín, era mi sobrino, pero falleció de pulmonía hace ya muchos años. Su madre, mi hermana, era madre soltera y murió poco tiempo después. Habrá sido de tristeza, ese niño era su soporte… espera
La señora entró a la casa. Itann pudo ver con más detalle la casa. Era muy distinta de cómo la recordaba. Antes no tenía un gallinero y el árbol de naranjas que tanto le gustaba presumir a él, no se encontraba por ningún lado. Tras un par de minutos salió de nuevo con una fotografía en sus manos -¿Él es a quién buscas? ¿Eres una compañerita de la primaria de mi sobrino?
Tras ver la fotografía, Itann quedó fría. No había duda alguna de que era Olín de cuando era un niño.
Como pudo agradeció el apoyo y se marchó. Tomó el tranvía de vuelta. Quiso ir directo a su casa, pero por impulso entró de nuevo a la galería. Aún faltaban un par de horas para que su turno terminara de todas formas.
Apenas entró a la bodega de restauraciones, vio en el centro un enorme cuadro costumbrista. En él se encontraba pintada una mujer sentada de espaldas con un plato de lo que parecía ser arroz en las manos. Su pelo era sostenido por un gran moño azul que a Itann le resultó familiar. Era un detalle que la atrapó de inmediato. Ese moño desencajaba enormemente con el cuadro, no porque estuviera mal pintado, sino porque parecía un moño de tela barata de aquellos que se producen en masa… en medio de un cuadro de casi doscientos años de antigüedad.
-Itann… ¿qué haces aquí? Pensé que te tomarías el día- dijo Rafa repentinamente al asomarse por la puerta - Veo que ya lo viste. Es impresionante ¿No crees? Llegó hace dos horas
-Sí, es muy bueno. Puedo quedarme a… - dijo antes de ser interrumpida.
-No será necesario. Llamé a Olivia y debe estar por llegar. Apenas empezó a trabajar y es muy buena… además, apenas le dije qué cuadro era y aceptó sin dudarlo.
Por un segundo una figura pasó al lado de ellos. A reojo, Itann pensó ver la silueta de Olín pasar, pero apenas se viró, una joven mujer de cabello claro, corto y alborotado se encontraba frente al cuadro.
-Ah, mira. Ahí está Olivia. No has tenido oportunidad de conocerla ¿Verdad? Ven, las presentaré.
-No… está bien, Rafa. Si no te molesta y en vista de que todo está cubierto acá, iré a casa. Discúlpame.
-Muy bien, Itann. Descansa. Se nota que te hace falta.
Itann volvió a su departamento. Se recostó mirando el techo fijamente. No dejaba de pensar en todo lo que había pasado ese día. ¿Se imaginó a Olín todo este tiempo? ¿A caso era una mala broma?
Su cabeza no paraba de rumiar y aquel cuadro… no lo recordaba, pero por la actitud de su jefe, parecía ser una pieza muy importante y luego Olivia. Aquella mujer que de la nada apareció, le resultaba increíblemente familiar.
De inmediato lo recordó. Se levantó y tomó un viejo libro de historia del arte. Buscó entre sus páginas y dio con ello.
Una fotografía de una artista llamada Nahui. Era idéntica a Olivia, pero esa foto era de los años veinte. Sintió aprisionado el pecho y salió.
Ya era tarde. El sol se había puesto y la galería ya había cerrado.
Itann tenía buena relación con el guardia de seguridad del lugar, por lo que no tuvo dificultades para entrar.
Apenas vio el enorme cuadro, quedó inmóvil recorriendo con la mirada cada rincón del él. La suave luz que iluminaba las hebras entrelazadas del lienzo proyectaba sombras firmes en el relieve de los empastes, casi invitándola a tocar.
-También es una de mis pinturas favoritas. El detalle es encantador - surgió una voz delicada de las penumbras.
Apenas se volteó, Itann pudo ver a Olivia acercarse a ella. Sin prisa, la mano de Olivia se posó en su mejilla.
-Por fin te encontré- dijo casi en un susurro.
Thoughts
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Permalinkla parte del cuadro de doscientos años con un moño nuevo igual me tiene dudas. o sea, ¿siempre estuvieron juntas? ¿o estoy leyendo demasiado?
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Permalink¿En qué momento te diste cuenta que algo raro estaba pasando? Porque uno va siguiendo a Itann pero la realidad se desmorona junto con ella.
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Permalink¿Quién es Olivia? ¿Es Olín de alguna manera, es un espíritu, o es otra persona que Itann amaba en otra vida?
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Permalinkhay algo de buscarse a través del tiempo y de la realidad que es lo que siempre promete la religión pero yo nunca pude creer. acá sí.
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