Solo tiempo… nada tengo
Tengo tiempo para todo.
Puedo hacer tiempo
para cambiar,
para estudiar,
para enamorarme,
para practicar el amor,
para dormir,
para conversar,
para salir,
para sonreír.
Tiempo de frío,
en una cama preciosa,
un café,
una televisión,
una película,
un libro increíble,
un sofá muy perezoso.
Pero, a solas,
con el viento,
frente a una nevera.
Y cuando llega
el tiempo de trabajar,
descubro que solamente
no tengo tiempo para nada.
Ana Cristina Poronhak de Carvalho