13 de noviembre del 2020
Recuerdo tus alegrias desmedidas,
tu risotada como una melodía
y tus ojos chinitos como medias lunas
cuando decías su nombre como si fuera un poema.
Recuerdo tus miedos de perderle,
tus llantos por inseguridades y
su manía de apropiarse de ti.
Porque con cada “te amo”
de su boca, te perdías un poco más.
Y yo te perdía mucho más.
[They say: love is blind.
Oh, baby. You’re so blind]
Recuerdo como se veía,
orgulloso de tenerte como
si fueras un objeto, una medalla
para colgarse al cuello.
Y tu viéndole como si se te fuera
la vida en ello.
Y así fue, entre mis brazos y tus llantos
te vi morir.
Entre nuestros recuerdos y las memorias
te vi avanzar.
Entre mi comprensión y tu locura
te vi re-nacer.
Gloriosa, única, independiente.
Feliz, hermosa y contenta.
Tan tuya, tan propia.
Tan tu.