Capitulo 2
Con el paso de los días, Kevin esperaba con ilusión cada mensaje de Guadalupe. A veces, una simple notificación en su celular bastaba para cambiarle el ánimo.
No importaba si el día había sido complicado, porque hablar con ella se había convertido en ese pequeño momento que hacía que todo pareciera un poco mejor.
Guadalupe también empezó a acostumbrarse a sus palabras, a sus ocurrencias y a esa forma tan particular que tenía Kevin de hacerla sonreír.
Entre mensajes, comenzaron a compartir sus sueños, sus miedos y esas cosas que no siempre se cuentan a cualquiera.
Y así, sin darse cuenta, dejaron de ser dos personas que simplemente se saludaban para convertirse en dos personas que querían conocerse cada día un poquito más.
Kevin comprendió que no necesitaba escribir las palabras más bonitas del mundo para demostrar lo que sentía. A veces, bastaba con preguntarle cómo había pasado el día, escucharla y hacerle saber que estaba ahí.Porque el cariño verdadero no siempre llega haciendo ruido. Muchas veces llega despacito, mensaje tras mensaje, hasta encontrar un lugar en el corazón.