No culpo mi suerte ni juzgo perderte, ambos sabemos que feo se siente, estar separados en el mismo lado, vivir tan de lejos en un mismo cuarto
Parece oponerse a irse sin verme, su explicación muy compleja y poco creyente. La propuesta imprudente pretende vencerme, sabia que habría una excusa evidente
Con altas y bajas, con buenas y malas, tanta luz en la cara nos encandilaba. Nuestros planes la arena borraba, el corazón se descarga y la sonrisa olvidada
Y se fue, mis ganas de verla y con ella volver. Marcho, con paso seguro y sin retroceder. No dijo ni adiós, pero soy más fuerte en esta ocasión.