¿Porqué yo? Más que ser una madre, pareces mi propia enemiga, tu amor me cofunde...Estoy herida, ya no, no te me acerques. Por favor ya no me hagas más daño mamá, no puedo más, las cicatrices aún están abiertas, desearía cerrar mis ojos y que todo sea un sueño, del cual ya no despertar más, cada lágrima que cae de mis ojos suele ser una gota más de tinta roja. Tal ves yo nunca fui tu hija deseada ni planificada, pero ya no quiero seguir a tu lado, me hace mal tenerte cerca, y estoy segura que yo si me voy y te dejo, jamás me extrañarías, mamá yo te perdono pero nunca olvidaré, me iré en el momento que menos esperas, aunque tú me encierres con cadenas y llaves y me maltrates, agarraré mis maletas y volaré lejos, donde yo pueda descansar de tanta crueldad y de aquel lugar que fingía ser un dulce hogar.