¡¡Ohhhhhh!! Dulce poesía..... Ni Merlina se atrevió a tanto. Disfruten su poesía.
El primer latido es una condena firmada con bilis.
Nadie pide nacer, pero todos pagan el peaje de arrastrarse hacia el matadero con una sonrisa pintada en los labios.
Te dicen que el mundo es un milagro,
mientras las entrañas te queman por dentro
y el aire entra frío, recordándote que cada segundo que pasa es carne que se desgasta y se pudre en silencio.
El amor es el primer anzuelo,
una trampa dulce para idiotas que le temen a la soledad de la banqueta.
Te abrazan para robarte el calor, te besan para asegurarse de que el monstruo de afuera no los devore solos.
Farsa sobre farsa.
Huesos que chocan contra huesos buscando un refugio que no existe.
No hay un Dios allá arriba limpiando las lágrimas;
solo hay una maquinaria gigantesca, sorda y hambrienta
que mastica tu juventud, te exprime los fluidos
y luego te escupe al rincón más oscuro del olvido.
Bienvenido a la carnicería.
Aquí nadie sale limpio, y el que crea lo contrario,
es porque todavía no huele el hedor de sus propias entrañas abiertas.
Autor: EL EMBALSAMADOR