El violinista en la mano
El violinista en la mano
toca el instrumento,
mientras la sangre corre al compás de la canción.
Mientras va de arriba abajo,
poco a poco me desangro.
En cada gota sale dolor,
sale tristeza,
sale inspiración.
Los sentimientos guardados durante años,
en una sola melodía se despilfarran
en un arte masivo.
En el arte de amar,
en el de sentir,
en el de morir.
¿Para qué llegamos hasta aquí,
si no vamos a seguir?
Para ver la sangre derramar de las muñecas,
cuando bailas,
cuando vas al compás
del mejor instrumento que tocas.
Cuando bailas,
cuando tocas,
cuando sientes,
es el arte que tienes
al dejar que la sangre corra
afuera o dentro de ti.
En la inspiración que guardas,
a la inspiración que tienes.
El violinista siempre va a estar,
decidirás si la melodía sigue
o pararás.