A continuación compartiré algo que escribí en mi cuaderno hace un tiempo, este año. Quería sí o sí participar creando un cuento y el proceso creativo como tal me llevó a analizar muchas cosas de mi vida, de mi amor por escribir cuentos, de mi deseo por ganar algún concurso literario y de la presión de cumplir un plazo.
"¿Cuántos cuentos debes contarte para avanzar en algo en lo que fracasas? La tolerancia a la frustración es tan solo un punto entre los muchos que conforman la malla llamada práctica. Porque en la vida humana todo es práctica, todo tiene su técnica y requiere el esfuerzo de la constancia. La vergüenza de que me vean fallar es más porque no estoy comprendiendo que necesito fallar para un día dejar de hacerlo.
Yo me considero una persona desertora, que le tiene miedo al éxito y que está totalmente perdida en la vida. No sé lo que es hacer de un hobby un oficio porque requiere esfuerzo en aquellos días en los que no escojo ese hobby como tal. Una cosa es cantar con ganas cuando se tiene ganas y otra es practicar el canto porque hay una nota de por medio, una presentación en algún sitio, porque alguien cuenta contigo o por cualquier otra razón.
¿Por qué corres? ¿Para ser campeón del mundo? ¿Practicas por una medalla? ¿Por reconocimiento? ¿Para cuidar tus músculos? ¿Para cuidar la densidad de tus huesos? ¿Para proteger tu corazón?
¿Por qué tocas ese instrumento? ¿Para ser el mejor del mundo? ¿Para ser el mejor de tu país? ¿Para tocarlo frente a alguien importante? ¿Para despejar la mente luego de una semana agobiante? Recién hoy comprendo que tengo una relación profundamente complicada con la palabra hobbies o pasatiempos y por eso me molestaba tanto que me dijesen ¿qué haces en tu tiempo libre? Como una forma de abrir una conversación y llegar a conocernos. Nunca pude.
Negarse el sentarse a escribir, ¿será una clave importante de todo escritor? ¿Todo escritor se toma un té o un café con sus más grandes temores, sus sombras? Miedo al éxito tanto como miedo al fracaso. Miedo a comenzar algo que luego no podré terminar, miedo a descubrir los porqués de que no lo puedo terminar, ojalá fuese flojera, inventaría algo para quitármela de encima, pero la verdad es que son otras cosas. Miedo a perder, a participar y no ganar. Miedo a no participar, a no ser capaz de escribir algo y postular. ¿Cuántas de las obras participantes serán enviadas el día en que el concurso cierra? ¿Cuántos hay como yo queriendo escribir algo y viendo la hoja blanca y el reloj que avanza a mañana, el día del cierre del concurso".