Generalmente no sueño, sé que duermo, pero siempre en algún momento babeo mi almohada. Pienso que por un momento logré descansar y vivo mi día diciéndome que no necesito dormir más. En el pelo es evidente cuando no se tuvo uno buena noche, no se acomoda para ningún lado, esos días son de gorra o sombrero, o de no salir. El problema de salir es que afuera no hay televisión ni internet, no hay forma de entretenerme. La realidad es demasiado cruda y directa, la gente tiene que tomar pastillas para tolerar todo esto.
Mañana tengo que terminar un trabajo y no creo lo logre. Es horrible no tener un espacio personal y convivir con imbeciles.